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Sin fecha de apertura para las Cases de Son Ametller pese a que la reforma finalizó hace catorce meses

Los responsables de la rehabilitación de la antigua 'possessió' dieron por recepcionadas las obras en octubre de 2024 y las entregaron "al uso público"

Pese a todo el inmueble sigue cerrado a cal y canto y hace unos meses fue objeto de vandalismo

Interior de las Cases de Son Ametler en julio de 2024, cuando estaban en la fase final de la reforma.

Interior de las Cases de Son Ametler en julio de 2024, cuando estaban en la fase final de la reforma. / Zafirus

Jaume Bauzà

Jaume Bauzà

Palma

El futuro Casal de Barri de las Cases de Son Ametller no tiene fecha de apertura pese a que la reforma del histórico inmueble concluyó en octubre de 2024. En ese momento los responsables de la intervención dieron por recepcionadas las obras a falta del remate final, contratar los suministros eléctricos y poner en marcha la instalación del ascensor y de equipos de climatización.

Sin embargo, catorce meses después el prometido equipamiento continúa cerrado para enfado de los vecinos del Rafal Vivero y de los barrios cercanos, que no ven el final de un proyecto que parece gafado. Las obras de reforma arrancaron en diciembre de 2020 con un plazo de ejecución de diez meses, pero cinco años después residentes y entidades siguen sin poder poner un pie en la antigua 'possessió'.

Hace unos meses el inmueble fue objeto de vandalismo. Varios jóvenes accedieron al interior del inmueble y provocaron diversos destrozos en el interior de un edificio que acababa de someterse a una profunda y costosa rehabilitación. Los vecinos urgen al Ayuntamiento de Palma a que refuerce la vigilancia y abra ya este equipamiento sociocultural para disuadir a los vándalos.

El resultado de la reforma exterior ha sido criticado por ARCA.

El resultado de la reforma exterior ha sido criticado por ARCA. / ARCA

Este periódico ha preguntado reiteradamente al Consistorio por qué las Cases de Son Ametller siguen cerradas, pero no ha obtenido ninguna respuesta.

El acta de recepción de las obras está fechada el 23 de octubre de 2024 y en ella sus responsables las entregan "al uso público bajo la jurisdicción del departamento de Participación Ciudadana" que dirige la regidora Lourdes Roca. Se trata de la primera fase de la reforma que ha alcanzado toda la planta baja y el jardín -queda pendiente la parte de arriba-, una superficie de 567 metros cuadrados presidida por un fragmento del muro original y una escalera colgante. Sin embargo, más de un año después sigue cerrada a cal y canto.

Participación Ciudadana tiene que definir de manera consensuada con los vecinos qué actividades acogerá y cómo se distribuirán los espacios y horarios entre las diferentes entidades interesadas en hacer uso del futuro Casal de Barri. La idea era llevar a cabo este trabajo a finales de 2024, pero un año después tampoco hay noticias al respecto.

Un camino lleno de obstáculos

La reconversión de esta antigua 'possessió', abandonada durante años, ha sido un camino de obstáculos. En 2010 el inmueble, ya de propiedad municipal, se sometió a una primera reforma de calado que consistió en la reconstrucción de las paredes de las plantas superiores, completamente derruidas, y en la instalación del forjado y la cubierta. Pero el proyecto se abandonó, y llegaron años de olvido institucional y reivindicaciones vecinales. En 2018 se reactivó, pero volvió a encallar; primero por la pandemia y después por el encarecimiento de los materiales como consecuencia de la guerra en Ucrania.

Una escalera hecha a medida conduce hasta la planta superior.

Una escalera hecha a medida conduce hasta la planta superior. / Zafirus

Aunque la reforma interior ha sido satisfactoria, el resultado en el exterior del edificio ha provocado las críticas de ARCA. "Es imposible reconocer la casa señorial del siglo XIX porque han tapiado la mayoría de las aberturas y puesto un color monótono y ajeno a la estética histórica", indicó la entidad conservacionista, al tiempo que reclamó al Ayuntamiento hacer cambios "para evitar el despropósito actual".

En su momento de esplendor los terrenos de la 'possessió' se extendían hasta el Camí Salard. Hoy queda oculta entre las plantas bajas características del Rafal y solo se deja ver al final de la calle de les Cases de Son Ametller a la que da su nombre.

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