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A Contracorriente

Son Sardina celebrará las campanadas de fin de año cuatro días antes

Tras la intervención de la policía el año pasado durante las fiestas de fin de año, los residentes han decidido adelantar las campanadas al día 27 de diciembre para que los sardiners puedan celebrar juntos las fiestas en su propio pueblo

La plaza de Son Sardina donde se celebraran las fiestas.

La plaza de Son Sardina donde se celebraran las fiestas. / Pere Morell

Pere Morell

Pere Morell

Palma

La creatividad y originalidad de los vecinos de Son Sardina no tiene límites. Tras la intervención de la policía el año pasado durante las fiestas de fin de año, los residentes han decidido adelantar las campanadas para que los sardiners puedan celebrar juntos las fiestas en su propio pueblo.

Este año, la cita será el 27 de diciembre, cuatro días antes que el resto de pueblos occidentales. La hora límite de las celebraciones en Son Sardina son las dos de la mañana, de acuerdo con la normativa municipal.

El año pasado, la Policía Local apareció minutos antes de las dos, sin que ningún vecino hubiera presentado denuncia. Los agentes exigieron entonces que se detuviera la fiesta bajo la amenaza de sanciones.

La noche de fin de año es tradicionalmente un momento para reunirse con familiares y amigos, y detener la celebración a las dos de la mañana podía resultar complicado. Muchas personas llegan entre la 1 y la 1:30 a la fiesta, por lo que las dos de la madrugada los puede enganchar después de haber consumido algunas copas.

La programación de las fiestas sardineras comenzará a las 18:00 horas, con la apertura de los festejos. A las 19:00 horas tendrá lugar el pasacalles hasta la plaza, acompañado de los gigantes de Son Sardina. A las 20:30 horas comenzará la verbena, con la actuación del grupo Gas Butàno y un DJ. Durante la celebración, se hará una pausa para las campanadas “fake”, adelantando simbólicamente la llegada del Año Nuevo.

Además, se ofrecerá a los asistentes cena y bebida a precios populares, con el objetivo principal de ‘hacer barrio’ y permitir que los sardiners disfruten juntos del fin de año.

La situación en Son Sardina, que se repite en otros barrios de Palma, recuerda que la obligación de detener las fiestas a las dos de la mañana es específica de la capital balear. En la mayoría de los municipios del archipiélago, las celebraciones populares se rigen por normativas propias.

Este verano, los jóvenes de Son Sardina ya decidieron unificar las dos verbenas de septiembre en una que durara toda la tarde para intentar esquivar esta normativa.

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