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Rafael Gil, presidente del Real Club Náutico de Palma: "Con la sentencia del Tribunal Superior todo el mundo ha respirado, la Autoridad Portuaria también"

El máximo gestor de la histórica institución palmesana analiza las claves del fallo del TSJB que otorga el derecho de prórroga al Náutico y avanza los retos del club que ahora afronta

Rafael Gil, presidente del Real Club Náutico de Palma

Rafael Gil, presidente del Real Club Náutico de Palma / Miguel Vicens

Miguel Vicens

Miguel Vicens

Palma

Rafael Gil ganó las elecciones del Real Club Náutico de Palma en octubre de 2023, probablemente en el momento más difícil. Y ahora, tras el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Balears, capitaneará el futuro de la histórica institución en el que siempre creyó, despejadas las incertidumbres sobre su continuidad. Ama el Club Náutico desde niño, se siente como un socio más. Y ya trabaja en la renovación de las instalaciones y en aumentar el número de socios.

¿Qué fue lo primero que sintió cuando conoció el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Balears que reconoció el derecho del Náutico a prorrogar su concesión?

Satisfacción. Me enteré en el avión a Madrid. Viajaba porque me llamó el presidente de la Asociación Española de Clubes Náuticos para vernos en el Congreso con los diputados de la comisión que están llevando a cabo la modificación de la Ley de Puertos del Estado. No grité dentro del avión, pero me llevé una gran alegría. Me dio la noticia Manu Fraga, el director del club. Y también recibí notificación de la procuradora. Tuve que quedarme en Madrid un día más por trabajo de mi despacho. Así que no lo celebré con champán. Pero esa noche no pegué ojo, dormí mal, sobre todo dándole vueltas a la sentencia y reflexionando sobre si cabía posibilidad de recurso al Supremo, que yo estaba convencido de que no era posible.

¿Por qué?

Porque nuestra sentencia no es igual que la de Astilleros de Mallorca, que está recurrida. Según mi opinión, porque el tribunal les dio directamente la concesión de catorce años considerando que era una concesión reglada y no discrecional. Y a Puertos del Estado no le gusta que les quiten competencias. Pero nuestra sentencia no es igual. Ordena a la Autoridad Portuaria a concedernos la concesión en las condiciones pactadas en 2019, lo que significa que no se saltaba ninguna competencia de la APB.

¿Cuáles son las claves del fallo?

El precedente claro de Formentera Mar, ya resuelto por el TSJB. El cambio de normativa de 2003, que convertía en concesionarios a los prestadores de servicios. Y que la Autoridad Portuaria ya había reconocido como hecho propio de la administración que el Club Náutico era una concesión. Creo que la Autoridad Portuaria tuvo claro desde el primer momento que no iba a recurrir.

¿No hubiera sido su obligación recurrir hasta el final?

No porque en nuestra caso la sentencia no se inmiscuye en las competencias de la Autoridad Portuaria. Solo resuelve que el club tiene derecho a ella y procede otorgarla.

¿Y ahora qué?

Ahora nos otorgan una permiso de ocupación temporal, extensión de la que ya tenemos, que caduca en diciembre. Y en el primer semestre de 2026 la concesión será ya una realidad. Pienso que entre tres y seis meses debería de estar resuelta, entendemos que con los doce años de concesión más los ocho de prórroga.

¿Veinte años es el plazo justo?

Cuando empezó el procedimiento en 2019 sí. La Ley de Puertos en 2023 se modificó y se introdujeron otras prórrogas extraordinarias posibles, que podrían ser de 25 o de 33 en lugar de ocho. Pero esas son discrecionales de la Autoridad Portuaria. La intención es intentar conseguirlas si la ley las contempla. No tenemos por qué renunciar a nada que nos permita la ley. Otra cosa es que la Autoridad Portuaria nos la quiera dar, pero vamos a poner toda la carne en el asador para lograrlo.

Rafael Gil, en los exteriores del Real Club Náutico de Palma

Rafael Gil, en los exteriores del Real Club Náutico de Palma / Miguel Vicens

¿Toca recomponer las relaciones con la Autoridad Portuaria tras cinco años de litigios?

Creo que la posición de la Autoridad Portuaria desde que Javier Sanz accedió a la presidencia ha mejorado no solo con nosotros. Tiene muy claro cuál es el papel de la institución y cuál el de los clubes. Sentimos que tenemos un mayor reconocimiento y, sobre todo, la percepción de que no estamos enfrentados, que se hace lo que legalmente se puede hacer. Pero la sensación de sentirnos perjudicados como sí la tuvimos en años precedentes ya no existe, cuando se podían haber explorado vías de entendimiento y no se quiso, incluso en contra de informes de Puertos del Estado.

¿Qué ha ganado el Real Club Náutico de Palma en estos cinco años de dificultades?

Han servido para reivindicar y valorar más una institución tan arraigada en la sociedad palmesana, para unir a socios y no socios. Ha servido también para movilizarse, para recibir el apoyo de las instituciones. Y eso hay que agradecerlo.

Pero el apoyo de las instituciones era más de palabra que de obra, dijo una vez.

Es que los tiempos que corren son muy malos para tomar partido. Las administraciones hacían lo que podían, pero la cuestión estaba judicializada. Pero ahora están encantados de que la solución haya sido posible. Ellos y también la Autoridad Portuaria. Todo el mundo ha respirado, no solamente nosotros. Era un problema, porque somos una institución referencial. Tenemos un presupuesto de 15 millones de euros que reinvertimos cada año.

¿Y el retorno es, como dice, de 40 millones de euros al año?

Estamos haciendo un estudio de los últimos años para ver cuál es la repercusión de los eventos que organiza el Real Club Náutico de Palma en la ciudad. Pero creo que detrás del Real Mallorca, debemos de venir nosotros. Es verdad que estos cinco años tan difíciles han ayudado a destacar nuestro valor como institución. Creo que el club se ha abierto más, hemos dado a conocer que practicar el deporte de la vela o el piragüismo aquí es mucho más barato en otros lugares. Creo que nuestra actividad deportiva no hay dinero en la administración para replicarla. Por eso considero que todavía debemos seguir difundiéndola, valorando que hemos tenido picos de muchísimo éxito en competiciones, además de las escuelas y toda la actividad de formación que desarrollamos.

¿Cuáles han sido esos éxitos en las competiciones?

Hemos disfrutado de una auténtica eclosión este año, fruto del trabajo de continuidad de tantos años. Dos medallas de piragüismo en mundiales con Álex Granieri. Y cinco títulos europeos en vela en diferentes categorías. Sucede porque hay una base. Y los buenos resultados sirven de modelo a otros jóvenes deportistas. La clave es hacer un buen trabajo a lo largo del tiempo. Pero en estos años de incertidumbre nos ha servido de escaparate, con la alegría que la cantera sigue creciendo. Pero también tenemos chavales que están en la escuela y simplemente navegan. Pero con esfuerzo, porque lo hacen en verano y en invierno. Los actividades sociales también se han incrementado, porque en este tiempo hemos trabajado como si hubiéramos tenido la concesión que al final hemos conseguido, con el proyecto de inversiones parado, pero renovando la cafetería o el gimnasio. Y siendo más transparentes con los socios que en otras épocas y con el deseo de que la gente se sienta orgullosa de su club.

El presidente del Real Club Náutico de Palma, en la terraza de las instalaciones

El presidente del Real Club Náutico de Palma, en la terraza de las instalaciones / Miguel Vicens

¿Cuáles son ahora los objetivos?

Creo que es importante que los ciudadanos de Palma vean el club como algo propio. Nos gustaría que sin las incertidumbre en nuestro futuro aumente el número de socios, aunque no sean amarristas. Por precios somos más económicos que muchos otros y por servicios contamos igualmente con una amplia cartera para satisfacer al público. También hay otras tareas pendientes como la modificación de los estatutos y las reglas de régimen de los amarres, hay que fijar el plazo de duración de los concesión, mirar de conseguir una ampliación, ajustar los costes de la futura inversión y lo que podemos hacer y lo que no, así como priorizar inversiones que teníamos pendientes y que ahora debemos afrontar: como el edificio de nuestra sede que hay que hacerlo más eficiente y otras actuaciones.

¿Proyectos como la Escuela Municipal de Vela se han vuelto a hablar con el Ayuntamiento?

Es un proyecto nuestro que llevábamos en el programa, con algunos estudios realizados por Hugo Ramon que el Ayuntamiento de Palma y la Autoridad Portuaria quieren. Lo que nosotros decimos es que podemos aportar el conocimiento y el modo de trabajar o gestionar o nos pueden dar el emplazamiento y encargarnos. Pero ahora ha nacido un interés de varias entidades y todo el mundo quiere ponerse la medalla. Pensábamos que su ubicación ideal era en la zona del Varadero, por su salida al mar directa. Y estaríamos encantados de gestionar la escuela municipal.

¿Cree que el puerto de Palma necesita una reforma o renovación?

Creo que sí. Es cierto que tenemos unas empresas con una actividad industrial que general muchísimos recursos, pero tienen que trasladarse a otras ubicaciones que no estén en una zona preferente. Los puertos de Barcelona, Valencia y Málaga así lo han entendido también.

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