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«Barri», la obra de teatro que celebra los 50 años del Puig de Sant Pere con un homenaje a varias figuras históricas del barrio

El proyecto ha sido impulsado por la Asociación de Vecinos del Puig de Sant Pere, Santa Creu y Sa Llonja, y nace con el objetivo de preservar la memoria colectiva del barrio. La obra se representará este viernes 19 de diciembre, a las 19:00 horas, en la Biblioteca Can Sales

«Reivindicamos que Mallorca es un lugar abierto. Yo formo parte de esa primera generación de inmigrantes que llegó a la isla; mis padres eran manchegos y vinieron a buscarse la vida», explica una de las actrices, Pepa Vélez

Los actores y el director de la obra 'Barri: 50 anys del Puig de Sant Pere'.

Los actores y el director de la obra 'Barri: 50 anys del Puig de Sant Pere'. / Manu Mielniezuk

Pere Morell

Pere Morell

Palma

El ajetreo y el ruido de la Palma más turística descubre un oasis de tranquilidad entre sus callejuelas. El casal de barrio del Puig de Sant Pere está escondido a escasos metros de Es Baluard, rodeado de antiguas casas y jardines, y es el epicentro de una barriada que cumple 50 años. Para celebrarlo, rendirá homenaje a varias de sus figuras históricas con una obra de teatro este viernes 19 de diciembre, a las 19.00 horas, en la Biblioteca Can Sales.

Pilar Cámara, Fani Coll, Micaela Llull, Pepa Vélez y Rafa Pizarro son los actores que darán vida a las historias del lugar en Barri: 50 anys del Puig de Sant Pere, un proyecto impulsado por la Asociación de Vecinos del Puig de Sant Pere, Santa Creu y Sa Llonja, que nace con el objetivo de preservar la memoria colectiva del barrio.

«Queríamos darle voz a este barrio», explica el director del proyecto, Dani García. El responsable ha recopilado y adaptado los textos y detalla que la obra se articulará a través de monólogos, «porque si falla alguien, se pueda seguir haciendo», aunque habrá un personaje que ejercerá de hilo conductor.

García subraya además el papel protagonista de las mujeres en el proyecto: «Ellas son las que siempre lo han movido todo. En el casal, la gran mayoría de personas que participan en las actividades son mujeres».

El Puig de Sant Pere se renovó y evitó la gentrificación

El Puig de Sant Pere fue durante años un pequeño barrio de pescadores. En 1974, el derrumbe de una vivienda provocó la muerte de dos personas, una tragedia que impulsó la renovación de un barrio muy pobre, pero bien situado. Las nuevas casas se construyeron respetando el estilo tradicional y una de las condiciones para su adjudicación fue que se entregaran a personas que ya vivían en el barrio. Una lucha vecinal que permitió la continuidad de una comunidad de vecinos, algo impensable hoy en día, cuando cualquier intervención genera recelo entre los habitantes ante el riesgo de que la 'renovación' se convierta en la antesala de la gentrificación.

La obra aborda precisamente la pérdida del barrio a través de personajes como Laura Cora, una migrante italiana interpretada por Pepa Vélez. Integrada en el idioma y muy implicada en la vida comunitaria, Cora impulsó proyectos como el Repair Café, pero ha tenido que abandonar el barrio debido al precio de la vivienda.

«Queríamos homenajear a todas estas personas; a veces la gente de fuera quiere más a nuestra isla que nosotros mismos», explica Vélez. «Reivindicamos que Mallorca es un lugar abierto. Yo formo parte de esa primera generación de inmigrantes que llegó a la isla; mis padres eran manchegos y vinieron a buscarse la vida», sentencia.

«El centro de Palma se ha convertido en guirilandia»

Algunos intérpretes se encarnan a sí mismos, como Fani Coll y Rafa Pizarro. «Soy un andaluz que llegó en los años 60 y hasta 2011 toda mi familia había vivido aquí», relata Pizarro, quien también participa en la obra. «Antes todo el trabajo era de proximidad: mi padre era carpintero aquí, mi madre limpiaba en la Llotja, mi hermana hacía tapas en un bar cercano y yo empecé a trabajar en Correos».

Pizarro confiesa que «se le cae el alma» al ver cómo se está transformando el centro de la ciudad «en guirilandia».

Por su parte, Micaela Llull, de la Asociación de Vecinos del Puig de Sant Pere, también actúa en la obra y explica que el barrio se ha gentrificado desde que las viviendas se han liberalizado y se pueden vender. «En los últimos diez años ha llegado mucho capital extranjero», sentencia.

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