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El encendido de las luces de Navidad desborda Palma

Unas 15.000 personas abarrotaron la Plaza de España en el encendido del alumbrado de la ciudad

Muchos terminaron marchándose por el agobio del embotellamiento, y la gran afluencia obligó a los asistentes a invadir uno de los carriles de Avenidas, donde los coches seguían circulando

VÍDEO | Así ha sido el encendido de las luces de Navidad en Palma

Guillem Bosch

Pere Morell

Pere Morell

Palma

“Esto se va a petar de gente. Empieza la aventura”, expresaba un grupito de seis amigas que se dirigía hacia la Plaza de España, resumiendo lo que sería el espectáculo del encendido de luces de Navidad de Palma: una hora embutidos como sardinas entre la multitud, en una especie de mascletà fallera, en busca del instante mágico en que toda la ciudad empieza a brillar.

La masificación volvió a repetirse un año más, y unas 15.000 personas desbordaron la Plaza de España durante el encendido del alumbrado navideño, a las que se sumaron otras 10.000 que lo presenciaron desde distintos puntos del centro de la ciudad. La afluencia obligó a cerrar todos los accesos a la Plaza, salvo el de Avenidas, por donde un flujo incesante de público llegaba con la ilusión de presenciar el inicio oficial de la Navidad.

Sin embargo, muchos terminaron marchándose por el agobio que provocaba el embotellamiento, ya que desde Avenidas era imposible llegar a ver ‘El ball de les dues estrelles’, el espectáculo visual y musical preparado por el Ayuntamiento. Muchos tuvieron que conformarse con escuchar la función de fondo, la cual narraba la historia de dos estrellas hermanas, Lira y Vega, que se reencuentran tras milenios para bailar un vals guiadas por un diamante que simboliza los deseos colectivos de la ciudad.

La Policía Local aguantó todo lo que pudo antes de cerrar las Avenidas, pese al colapso en la plaza de España, y esto provocó algunas situaciones peligrosas: los espectadores llegaron a ocupar el carril bus-taxi de la principal arteria de la ciudad mientras los coches seguían circulando y los agentes intentaban contener la situación.

Cabe recordar que el alcalde de Palma, Jaime Martínez, había anunciado que Cort estaba preparada para cerrar las Avenidas si era necesario, una medida que solo se aplicó al final, cuando los agentes tuvieron que cortar durante un breve tiempo el tráfico para gestionar la afluencia de gente que abandonaba el acto.

El Ayuntamiento había decidido trasladar el encendido desde espacios como la plaza de la Reina o Cort a la plaza de España, recientemente remodelada, por motivos de visibilidad y seguridad tras los problemas de colapsos registrados en ediciones anteriores. Sin embargo, en esa búsqueda de mayor seguridad, el encendido de luces perdió parte de su magia, ya que el alumbrado de la plaza de España resultó más sobrio en comparación con sus predecesores.

Los móviles al aire… y, de pronto, algunos árboles se encendieron. La magia del encendido duró muy poco: escasos minutos después se encendieron también las farolas, y los árboles iluminados quedaron solapados por otras luces. “¿Solo ha sido esto?”, se preguntaban algunos, y varios se marcharon decepcionados al no recibir el espectacular alumbrado que esperaban

Muchos de los espectadores decidieron dar una vuelta por el resto de la ciudad, donde la iluminación era más espectacular. Se alejaron de la tensión, los empujones y las malas caras provocadas por la saturación de una ciudad a la que aún le cuesta celebrar eventos masivos.

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