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Los quioscos de prensa de Palma están abocados al cierre: "No son rentables, me he dejado un dineral"

El adjudicatario lamenta que "salvo milagro" los clausurará el día 30: "Con la venta de periódicos no basta, pero el Ayuntamiento no me ha dejado dar otros servicios"

El quiosco de la plaza España reabrió a finales del año pasado.

El quiosco de la plaza España reabrió a finales del año pasado. / Guillem Bosch

Jaume Bauzà

Jaume Bauzà

Palma

Los cinco quioscos de prensa municipales de Palma están abocados al cierre "salvo milagro". Así se ha expresado Sebastián Jiménez Grifith, que ganó su adjudicación hace menos de un año y los reabrió tras someterlos a una rehabilitación. "No dan dinero. He perdido miles de euros y si el Ayuntamiento no me da alguna solución, cerraremos el 30 de septiembre", manifiesta.

Este empresario lamenta que el Consistorio no le ha permitido poner en marcha un negocio "multiservicio" que habría atraído a más clientes y beneficios para mantenerlos abiertos. "Con la venta de periódicos, revistas y bebidas no basta. La idea era poner cajeros, habilitar puntos de servicio de paquetería, vender alimentos o bebidas calientes, o tener pantallas electrónicas para publicidad. Pero el Ayuntamiento no me ha dejado hacer nada. Esto es un negocio y si no hay beneficios no se puede aguantar", destaca Jiménez Grifith.

De este modo, los cinco quioscos ubicados en la plaza del Mercat, Joan Carles I, plaza Espanya, Olivar y plaza Progrés se encaminan a su cierre menos de un año después de su reapertura. El área de Govern Interior que dirige Mercedes Celeste no tiene todavía constancia oficial de la intención del adjudicatario. Desde el Consistorio señalan que esperan hablar con él en las próximas horas para tratar de reconducir la situación, pero recuerdan que los pliegos del contrato no incluían la posibilidad de vender bebidas o alimentos calientes.

Una reforma de 100.000 euros

Jiménez Grifith lamenta que invirtió 100.000 euros en la reforma de los quioscos (cuestionada por ARCA porque los pintó de amarillo). "Además pago al Ayuntamiento un canon de 80.000 euros y los salarios de los trabajadores. Me he dejado un dineral. ¿Cómo va a ser rentable si solo me dejan vender periódicos y revistas?", argumenta el adjudicatario.

"La idea era resucitarlos y cumplir con el servicio de vender prensa, pero te asfixian. Nos sentaremos con con el Ayuntamiento y veremos si encontramos una solución para mantenerlos abiertos o los cerramos. Pero soy pesimista, este modelo de negocio tal como está planteado no es rentable para nadie por mucho que saquen una nueva adjudicación", manifiesta.

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