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De Nigeria a Son Gotleu y de ahí a una facultad de Medicina escocesa: el caso de éxito de Tommy (y de tantos exalumnos del CEIP Gabriel Vallseca)

Las trayectorias de antiguos estudiantes de este colegio-instituto, ubicado en una de las zonas más deprimidas de Palma, son la mejor prueba del poder transformador que puede tener una escuela cuando los profesores creen en cada niño y le dan las herramientas para desarrollarse al máximo, al margen de su origen o circunstancias

Tommy llegó al Gabriel Vallseca con ocho años desde Nigeria. Hoy es asociado médico en Edimburgo.

Tommy llegó al Gabriel Vallseca con ocho años desde Nigeria. Hoy es asociado médico en Edimburgo. / Manu Mielniezuk

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Mar Ferragut Rámiz

Mar Ferragut Rámiz

Palma

La docencia quema y desgasta. Los problemas sociales que van recayendo sobre las escuelas agotan. La burocracia y la falta de recursos desesperan. Los momentos de duda (¿sirve para algo lo que hago?) y la frustración rompen vocaciones. Pero una sola frase lo compensa todo: «Sin este colegio, no creo que hubiera llegado dónde estoy ahora».  

Así de claro lo dijo Babatomiwa Aguda, Tommy, durante el acto de celebración de los 50 años del colegio-instituto Gabriel Vallseca. Nacido en Nigeria, llegó a Son Gotleu y al Vallseca con ocho años, sin saber ni castellano ni catalán. Diez años después, iniciaba sus estudios en una facultad de Medicina en Aberdeen, Escocia. Hoy, veinte años después, es Physician Associate (asociado médico) y trabaja en una empresa en Edimburgo.   

«El Gabriel Vallseca fue un pilar fundamental en mi carrera académica, no solo por los valores que me inculcaron, sino también por las enseñanzas que recibí», rememoró la semana pasada en una mesa redonda con otros exalumnos que tuvo un certero título: «50 años abriendo caminos».  

El camino de Tommy le ha llevado lejos. Como a sus compañeros de mesa redonda y tantos otros exalumnos. Por ejemplo, Fatoumata Bayo acabó estudiando Derecho también en Inglaterra, hoy cursa allí un máster y está a punto de empezar a trabajar en una firma especializada en derecho mercantil. Toni López se tituló en Química en la UIB y hoy trabaja en el IES Son Rullán, donde intenta transmitir los valores que le inculcaron a él en el Vallseca (y que, solo con contar a sus estudiantes de dónde viene, ya se convierte en un referente inspirador para ellos). Hannah Sanhaji siguió estudiando y trabaja en el departamento de producto de una agencia turística. Jose Reyes es médico especializado en aparato digestivo, investigador del IDISBA y presidente de la Asociación Española contra el Cáncer en Baleares.

Jose Reyes, médico digestivo, presidente de la AECC en Baleares y exalumno del Vallseca.

Jose Reyes, médico digestivo, presidente de la AECC en Baleares y exalumno del Vallseca. / Manu Mielniezuk

«Cuando hoy en la UIB he comentado que yo estudié en Son Gotleu se han sorprendido", explicaba el pasado viernes, «pero es que precisamente en esta escuela y en este barrio aprendí muchísimas cosas importantes que en otros sitios no sé si hubiera aprendido: a cooperar, a ayudar, a escuchar, a aceptar que no siempre tienes todos los recursos para hacer lo que quieres y que tienes que aprender a colaborar con otros...», defendió, instando a pasar del ‘estigma de Son Gotleu’ al ‘valor añadido de Son Gotleu’.

Escuelas que sostienen al barrio

Llorenç Coll es miembro de la Plataforma y la Comisión educativa de Son Gotleu y también partició en la mesa redonda organizada po los 50 años del centro. Explicó cómo las escuelas de la zona trabajan de forma coordinada y sostienen socialmente el barrio, con una labor que transciende lo educativo y que necesita acompañamiento y recursos por parte de la Administración. Los centros son puntos de encuentro y apoyo para las familias (el personal acaba ayudándolas a hacer trámites telemáticos, las orientan hacia determinados recursos y servicios...). Para los niños, escuelas como el Gabriel Vallseca son una segunda casa, un hogar: «Todo el personal trabaja mucho para darles un espacio de confianza en el que se sientan a gusto, se convierten en otra familia para ellos» . 

Llorenç Coll, miembro de la Comisión Educativa y Plataforma de Son Golteu

Llorenç Coll, miembro de la Comisión Educativa y Plataforma de Son Golteu / Manu Mielniezuk

Desde la perspectiva de un exalumno, Toni López recordó que en su época el centro fue «oasis» para muchos compañeros que vivían situaciones muy duras en su casa: «Aquí sabías que te iban a tratar como a una persona y te ofrecían todas las posibilidades para que pudieras desarrollarte. Y esto sigue pasando: da igual de dónde vengas, el sistema te acoge y te da las herramientas para ir donde tú quieras». 

Toni López da clases de Física y Química en el IES Son Rullán e intenta acompañar a los alumnos como hicieron con él en el Vallseca

Toni López da clases de Física y Química en el IES Son Rullán e intenta acompañar a los alumnos como hicieron con él en el Vallseca / Manu Mielniezuk

Todos los participantes de la mesa coincidieron en este punto señalado por Toni y recordaron también el acompañamiento cercano y amable del profesorado: «Siempre te preguntaban cómo estás, se preocupaban por ti, son como una familia», decía Hannah: «No sé dónde llegarás si empiezas tu camino aquí, pero va a ser el camino más bonito». Durante la sesión mencionaron varios valores que les inculcaron y que hoy les siguen acompañando, como la inclusión, el esfuerzo o el coraje. 

Lo narró Fatoumata, que al llegar a Inglaterra lo pasó un poco mal al principio porque le transmitían que no iba a poder adaptarse al nivel académico. Hasta que se acordó de «la valentía» que le transmitieron en el colegio y se dijo: «Nadie te puede decir que por ser de aquí o de allá no puedes ir a más, porque si crees en ti y te esfuerzas, llegas».

Fatoumata está acabando un máster en abogacía en Inglaterra y pronto empezará a trabajar en una firma de derecho mercantil.

Fatoumata está acabando un máster en abogacía en Inglaterra y pronto empezará a trabajar en una firma de derecho mercantil. / Manu Mielniezuk

Hannah sintió ese temor y prejuicio cuando pasó al instituto: «Pensaba que iba a repetir, que tendría que dejar los estudios, tenía eso en mente, porque había gente que lo decía, que por haber ido a un colegio en Son Gotleu no ibas a llegar a nada», rememoró. Pero es que en el Vallseca, como prueban los relatos que se pudieron escuchar el pasado viernes, los valores hacen combo perfecto con la parte formativa, y los estudiantes salen preparados para afrontar con éxito la vida académica.

Cuando pasó al instituto a Hannah le pesaron los prejuicios de que por haber estudiado en Son Gotleu no iba a poder seguir el ritmo, pero lo hizo

Cuando pasó al instituto a Hannah le pesaron los prejuicios de que por haber estudiado en Son Gotleu no iba a poder seguir el ritmo, pero lo hizo / Manu Mielniezuk

Fatoumata, de padre senegalés y madre gambiana, recordó la emoción que supuso su graduación en su familia: «Soy la primera en ir a la universidad».  Tommy añadió: «Nadie te dirá que la vida es fácil, pero hay que saber seguir adelante y esforzarse. También es verdad que es importante tener apoyos como los que encontré aquí, como el de Asun Gallardo [directora del centro]: confiaron en mí». El joven valora especialmente cómo le enseñaron no sólo a expresarse, sino también escuchar y a intentar siempre entender al otro.

Efecto Pigmalión, ascensor social, retorno a la sociedad, estudiantes con buenas trayectorias, ciudadanos con principios... los testimonios de los cinco exalumnos del Gabriel Vallseca que el pasado viernes volvieron a su escuela para celebrar sus 50 años devolvieron la fe en la docencia y en la escuela pública a muchos de los presentes. Todo un regalo.

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