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Hablan los vecinos del Parc de ses Fonts y el Conservatori: «Nos preocupa que en Son Busquets se repitan los errores del pasado con los barrios de vivienda pública, en Palma tenemos casos»

Residentes de la zona preparan alegaciones al avance del plan especial del nuevo y futuro mayor barrio de VPO en Palma: «Pedimos que los alojamientos dotacionales para colectivos necesitados se repartan por la ciudad y que una mitad de los 831 pisos de protección oficial sea de compra y el otro 50% de alquiler»

Son Busquets

Son Busquets

M. Elena Vallés

M. Elena Vallés

Palma

Vecinos del Parc de ses Fonts y el Conservatori ven margen de mejora en el proyecto de Son Busquets. En primer lugar, a algunos les preocupa el monocultivo de VPO de alquiler. «No lo decimos nosotros, es la legislación de vivienda vigente la que establece evitar la concentración en un único espacio de viviendas de la misma tipología de manera exclusiva, en este caso VPO, posiblemente todas de alquiler social o asequible tal y como se ha anunciado políticamente. En Son Busquets esto no se cumple, pues no hay ni una sola vivienda libre y toda la VPO podría ser de alquiler y ninguna de compra. Además, se prevén plazas dotacionales para personas y colectivos necesitados, por lo que se corre el riesgo de guetización o segregación espacial, términos reconocidos por el propio Plan General de la ciudad»; «¿por qué nuestro barrio ha de tener la exclusiva de la solidaridad en Palma? No hay ninguna otra zona de la ciudad que vaya a asumir de golpe esta cantidad de VPO y alojamiento para colectivos vulnerables»; «la zona ya está saturada a nivel de movilidad y además quieren hacer aquí el Distrito de las Artes, la Ciudad de la Justicia, las cocheras de la EMT y están los pisos de Son Simonet».

Así se pronuncian muchos residentes que el pasado viernes se reunieron convocados por la Asociación de Vecinos del Parc de ses Fonts y el Conservatori, que preparan alegaciones al avance del plan especial de Son Busquets del SEPES, donde se preestablecen -aún no son definitivos- los usos y superficies de cada uno de los suelos del antiguo cuartel de la carretera de Valldemossa.

Alojamiento dotacional

La presidenta de la entidad, Yolanda Rodríguez, entra en materia refiriéndose a las viviendas públicas proyectadas. «El Plan General de la ciudad, competencia del Ayuntamiento, recoge que habrá 831 VPO, pero no impone que tengan que ser todas de alquiler, como se ha anunciado políticamente». Por otra parte, hay toda una parte de alojamiento dotacional «que no sabemos muy bien con este avance del plan ahora publicado si serán pisos, una residencia con habitaciones o una combinación de ambas cosas. En este documento que ahora está en exposición pública tampoco se especifica la cantidad de plazas dotacionales, pero por lo publicado en medios podrían ser unas 672», comenta. Así, el nuevo Son Busquets podría acoger de golpe a 2.500 habitantes.

Emergencia habitacional

Este gran incremento preocupa enormemente a residentes de la zona por diversos motivos. «Nosotros no estamos en contra de las VPO, no tenemos ningún problema, somos conscientes de la emergencia habitacional que hay en Palma. Pero pensamos que podría haber un 50% de compra y otro 50% de alquiler. La compra genera arraigo y nuestros hijos también deben tener derecho a adquirir un piso en el barrio. Lo que sí rechazamos es que se concentre aquí también esa enorme cantidad de plazas dotacionales, que no sabemos según este avance si se destinarán a colectivos desfavorecidos que no pueden acceder a una VPO, a jóvenes, a personas mayores o a desplazados en la isla, como los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Este tipo de plazas deberían estar repartidas por los diferentes barrios para no crear guetos. Lo que defendemos es un principio que propugnan los urbanistas y nuestra propia normativa. Los barrios han de estar mezclados: con un porcentaje de vivienda libre, de VPO, de dotacional, no se puede concentrar solo una tipología por todos los problemas que se ha visto que genera. Hay experiencias en el pasado de desarrollos públicos de un mismo tipo de vivienda concentrada en una zona, proyectos de los años 60 y 70 que han fracasado. En Palma tenemos varios casos», exponen.

De hecho, según la ley de vivienda de 2023, como mínimo, hasta que cada comunidad autónoma decida el porcentaje, en un nuevo solar edificable de titularidad privada el 30% debe destinarse a VPO obligatoriamente. Y de ese 30%, el 50% ha de ser de alquiler. «Nosotros hemos aplicado lo que dice esta ley a Son Busquets, que sabemos que es un solar público, pero si seguimos lo que dice la legislación resulta que debería haber de las 831, unas 250 VPO, 125 de compraventa y 125 de alquiler», arguyen.

Los otros usos

La otra cuestión que preocupa es la movilidad. Además de los 2.500 habitantes que ganará la zona, en el proyecto de Son Busquets hay previstas dos superficies de equipamientos públicos. Una de ellas será obligatoriamente un colegio, «que estará al lado de un Punt Verd para depositar residuos. No nos parece buena idea que estén pegados». Asimismo hay tres edificios que serán para uso terciario: oficinas, espacios con finalidad recreativa o comercios. «Sin embargo, tampoco tenemos claro que toda esta superficie de terciario sea para oficinas o comercios porque según el Plan General un 15% de la superficie terciaria podría ser también dotacional», explica la presidenta, acompañada por otros miembros de la directiva de la asociación como la vicepresidenta Elia Espina, el secretario Sebastián Arbós o el vocal Pedro Bonet.

Una residencia para personas mayores

Además, el suelo terciario también es compatible con equipamientos asistenciales: «En la opción óptima [hay otras tres alternativas que no son calificadas así] destacada por el SEPES en este avance del plan especial se contempla en este sentido una residencia para gente mayor», cuentan desde la entidad vecinal, «lo que vuelve a implicar más densidad». «También nos preocupan los equipamientos públicos genéricos, cuyo uso no se especifica en este avance, y tememos que también podrían acabar siendo plazas dotacionales». Otro punto que ha chocado a los vecinos es el vial de 20 metros para circulación de vehículos que separaba las VPO de los edificios de las travesías de la calle Miquel Capllonch que estaba en el Plan General, «que ahora se ha desplazado más arriba». Algunos vecinos expresaron estar de acuerdo con el cambio, «así esquivaremos el ruido del tráfico».

Una movilidad de más de 10.500 coches

La entidad vecinal del Parc de ses Fonts-Conservatorio también considera que el proyecto provocará «un colapso de Miquel Capllonch, la calle más afectada del barrio, pues también absorberá el tráfico del colegio y del Punt Verd previstos». Según lo recogido en el documento que ahora se discute, el nuevo barrio generará una movilidad de 10.568 vehículos privados al día, «lo que saturará un barrio que ya tiene atascos en carretera de Valldemossa y Sóller».

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