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Cafetería Avante, donde la vida (y la muerte) se celebran con croquetones de lechona

Pepe Payeras y María Russolillo llevan 21 años al frente del conocido bar del barrio del Vivero en Palma, donde por las tardes las abuelas juegan al parchís y los abuelos a ‘pinacle’. La especialidad es el ‘variat’, y los domingos, el ‘arròs brut’ y la ‘porcella’

VÍDEO | Cafetería Avante, donde reparten croquetones y cariño

Bernardo Arzayus

M. Elena Vallés

M. Elena Vallés

Palma

Lo que sucede a ratos en la cafetería Avante roza lo inaudito. No solo se han celebrado cumpleaños, comidas, cenas de Navidad, comuniones o bodas, sino hasta el funeral de un vecino. «Le despedimos con champán, zumo de naranja y picoteo. Recuerdo ahí la foto del difunto. Todo fue como él quiso», explica Pepe Payeras, propietario del bar de la calle Mestre Chapí en el barrio del Vivero en Palma.

El Avante está en unos bajos junto a la plaza Cristo Rei. Es una casa de comidas compartimentada en diferentes ambientes: una panadería, todo con género del Forn des Pla de na Tesa, luego está el bar en sí, le sigue un espacio intermedio con memorabilia futbolística (aquí hay una peña del Atlético Baleares) y el conjunto lo rematan un porche lateral con mesas y una gran terraza trasera. Sus posibilidades infinitas y la afabilidad de sus propietarios, el propio Payeras y su esposa María Russolillo, convierten el establecimiento en el pegamento que une a unos vecinos que jamás se habrían conocido. En el Avante se consagra el contacto, la emoción y hasta el cariño. 

Bares normales de Palma - Cafetería Avante

Bares normales de Palma - Cafetería Avante / Bernardo Arzayus

Las abuelas juegan al parchís

Por poner un ejemplo. Cuando cerró el club social de la tercera edad, «que estaba en la esquina de enfrente, que era de la Fundación Sa Nostra, las abuelas se quedaron sin local. Y nos pidieron a ver si podían venir los martes y jueves a jugar a parchís. Las acogimos encantados. El último jueves de cada mes hacen una cena de pa amb oli aquí todas las personas mayores del club», explica Pepe. 

Las jubiladas comparten confidencias calmosas a golpe de cubilete con el dado y las fichas amarillas, rojas, verdes y azules. Puro estoicismo. La estampa es antigua, no hay mesas mixtas. Los abuelos están separados de ellas jugando a cartas, a pinacle. Callan concentrados, muy alejados de las pasiones humanas que tan infelices nos hacen. Se respira el suave ambiente del dolce far niente. Uno se reconcilia con la humanidad en estas tardes del Avante, donde la vida es un poco más amable, donde hay cuidado con los demás, donde hasta el más desesperado puede tener una última oportunidad.

PALMA. CAFETERIA AVANTE EN EL VIVERO

PALMA. CAFETERIA AVANTE EN EL VIVERO / Guillem Bosch

La comida que sobra se dona al comedor social de Zaqueo

Aquí tampoco se desperdicia nada. Todos los días, un voluntario del comedor social Zaqueo viene a buscar las sobras del día anterior. «Tenemos este acuerdo de donación con ellos», expone orgulloso el propietario. «Nos gusta ayudar en lo que podemos». Otra de sus colaboraciones es con el Club d'Esplai del barrio. «Cuando hacen la Cabalgata de Reyes aportamos los caramelos. O les dejamos hornear aquí los crespells cuando los preparan. Cuando empieza el curso también invitamos a los monitores a desayunar. Es un detalle que tenemos. Nos gusta mucho hacer barrio», aseguran.

«Organizamos el funeral de un vecino con champán, zumo de naranja y picoteo, todo como él quiso»

El Vivero es un paisaje continuo de plantas bajas interrumpido por algún solar donde se levantan pisos. Es tranquilo, «sociable, donde sobre todo vive gente mayor, aunque es cierto que va llegando gente nueva y joven», comenta Pepe. Mucho antes de la existencia de estos chaletitos adosados, fue una zona mayormente de jornaleros y jornaleras. Las mujeres iban a trabajar a las fábricas de la zona dels Hostalets. Pronto emergió cierto movimiento obrero ligado al socialismo que tras el alzamiento franquista fue aplastado con sonados asesinatos. En el Vivero también se instalaron algunos indianos que regresaron de hacer fortuna en las Américas. Sus nombres aún están grabados en las placas de un callejero consagrado principalmente a célebres músicos. 

El pequeño comercio, que antes fue fuerte, languidece, lamenta Pepe. «En muchos de esos locales ahora están haciendo pisos».

Lo mejor de su 'variat': el frit de matances y la croqueta de porcella XXL

En el Avante, la comida también roza lo inaudito. Pepe y María sirven un variat donde sobresalen dos recetas: el frit de matances y el croquetón de porcella, tamaño XXL, irregular, imperfecta, señal inequívoca de su elaboración manual. «La croqueta la empezamos a hacer un fin de semana que teníamos porcella pero pinchamos, no vino la gente. Entonces mi mujer lo sugirió y las cocinamos. Quedaron deliciosas y tuvieron mucho éxito. Ahora preparamos unas 200 cada quince días con las sobras del asado de los domingos», subraya Pepe. 

El variat se pide marcando una cruz en un papelito con las distintas especialidades (a imagen y semejanza del bar Rotlet del Molinar): frit de matances, frit de marisc, llengua amb tàperes, pica-pica, albóndigas, callos, ensaladilla, verdura rebozada, calamar rebozado y el inaudito croquetón de traca final.

Bares normales de Palma - Cafetería Avante

Bares normales de Palma - Cafetería Avante / Bernardo Arzayus

Plato del día y menú dominical

Entre semana, hay plato del día con bebida y postre por 8,50 euros. El domingo, el menú completo son 19 y engloba arròs brut de primero y de segundo porcella o paletilla de cordero. También incluye bebida y postre. En verano, se hacen paellas. En la carta también hay pa amb olis, entrecot con patatas, calamar a la plancha, costillas de cordero, platos combinados, escalopes, pizzas, hamburguesas o frankfurts. «Mi mujer, que es italiana, de Salerno, cerca de Nápoles, cocina muy bien la pasta», asegura Pepe, quien también elabora cosas más especiales cuando se trata de comidas o cenas por encargo o fechas señaladas. «Por Sant Marc preparamos 250 kilos de caracoles. También hacemos huevos rotos con bogavante o cachopos si me lo piden con antelación», asegura. Los vecinos también recuerdan los buñuelos con patata y boniato que surten a todo el barrio de este dulce otoñal. 

Bares normales de Palma - Cafetería Avante

Bares normales de Palma - Cafetería Avante / Bernardo Arzayus

El rincón de Pedro Munaret

Uno no sabe bien por qué, pero se siente atraído por una mesita recogida que está cerca de una ventana. Y acaba sentado ahí. Al parecer, es el rincón de Pedro Munaret, un cliente muy especial que falleció hace tres años. Hay un bandera con su nombre que le recuerda. «Si conoces a una persona excepcional no me sirve, él era mejor. Era un gran amigo, la mejor persona, del Barça a matar. Los jugadores de cartas de aquí le llamaban directamente Laporta. Donde te sientas ahora, era su sitio. Cuando su familia viene a comer, siempre se pone aquí. En su honor, celebramos cada año un torneo de pinacle que se llama Memorial Laporta», relata el propietario.

Pepe es una de esas personas que gusta de revivir la memoria de sus seres queridos. Hace 21 años, cuando se quedó sin trabajo por la crisis de 2008, se hizo cargo de esta cafetería llamada Chapí que mucho antes había sido la Academia de Estudios Avante, que casualmente fue fundada por su padre. Tuvo la oportunidad de ponerle su nombre y así cerrar el círculo.

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