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Navidad

‘En Figuera’ afina su maquinaria para la Nochevieja: así se prepara el reloj de Cort para dar las doce campanadas en Palma

Los relojeros Biel Julià y su padre, Antoni Julià, preparan los últimos retoques en el reloj de Cort para que dé las doce campanadas el próximo martes

Este año han restaurado los martillos de la campana, las transmisiones y la estructura

El relojero Biel Julià trabaja en los últimos retoques en el interior del reloj, ubicado en la tercera planta de Cort.

El relojero Biel Julià trabaja en los últimos retoques en el interior del reloj, ubicado en la tercera planta de Cort. / DM

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Palma

Es el protagonista de la Nochevieja en Palma y ya está a punto para dar las doce campanadas (18, contando los cuatro cuartos) el martes que viene a medianoche. Gracias a los relojeros que lo mantienen, ‘En Figuera’, el reloj que preside la plaza de Cort, ya está engrasado y graduado para que miles de personas tomen las uvas al ritmo de sus campanadas la última noche de 2024. Del minucioso trabajo se han encargado, igual que en los últimos años, Biel Julià y su padre, Antoni Julià, familia de relojeros propietaria de la relojería Brújula en Felanitx y encargada del mantenimiento de los relojes de varios ayuntamientos de Mallorca. Además de los últimos ajustes, este año han restaurado los martillos de la campana, las transmisiones y la estructura del famoso reloj de Cort.

Así lo explica Julià hijo en declaraciones a este diario: "Tenemos planeado una restauración de todo el reloj en cinco años. Ya hemos rehabilitado la maquinaria, los motores y otros elementos, este año ha tocado la estructura y la campana, y el año que viene la fachada que da a la calle. Tenemos pensado abrir la esfera y restaurarla, tratar la madera, rehabilitar las agujas y limpiar el cristal", detalla.

Este 2024, en concreto, los relojeros empezaron rascando y pintando toda la estructura y después desmontaron un martillo para sustituir un eje que ya estaba muy desgastado después de un centenar de años. Es el eje de la campana mediana de los cuartos, que también se ha protegido con un nuevo soporte para que quede más fija. También se han restaurado los cojinetes, y las varillas que estaban desgastadas han sido reforzadas con anillas de acero inoxidable. Una vez concluidos estas tareas, padre e hijo verificaron que todo funciona bien e hicieron los últimos retoques para afinar el sonido y que no repicara.

Estos trabajos son solo los de restauración; en las últimas semanas también han afinado los de mantenimiento: comprobar que la maquinaria funciona, limpiarla, graduar las oscilaciones del péndulo y ponerlo en hora exacta si está adelantado o atrasado, aunque no suele pasar: "Es un reloj muy preciso, normalmente lo único que hacemos cuando se acerca fin de año es afinarlo al máximo para que la noche del 31 suene clavado. En realidad, es una revisión habitual, pero un poco más exhaustiva", detalla Julià.

La historia del antiguo reloj se remonta al año 1386. El apodo de En Figuera lo recibió del creador de la campana del reloj, Pere Joan Figuera. En 1660 la campana se acribilló y se refundió para obtener la campana actual con un peso de 1.843 kilos. La esfera del reloj está ubicada en la tercera planta del edificio más antiguo de Cort. Más arriba, en un habitáculo al que se accede por una estrecha escalera, se encuentra la compleja maquinaria del reloj, conectada a la campana. El mecanismo de ‘En Figuera’ se divide en tres partes: una se encarga de hacer sonar los cuartos, otra la campana de las horas y la parte central hace funcionar las agujas.

El maestro relojero Antoni Julià tomará las uvas, como cada año, en el interior del reloj con su mujer para comprobar que todo marcha: "Lo hace todos los años. Primero, porque le encanta, y segundo, por si algo falla, aunque nunca pasa. Lo hará hasta que se jubile, y luego supongo que me tocará a mí", explica su hijo.

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