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Fiestas populares

Sant Bernat en riesgo: «Lograr permisos es un infierno»

Vecinos y organizadores de la verbena se muestran preocupados por la reducción del espacio dedicado a la romería y la gran dificultad para lograr los permisos para llevar a cabo una festividad histórica para Palma

Vecinos del Secar de la Real celebrando la romería de San Bernat  en el monasterio de la Real. | GUILLEM BOSCH

Vecinos del Secar de la Real celebrando la romería de San Bernat en el monasterio de la Real. | GUILLEM BOSCH / Guillem Bosch

Pepe Ribas

Pepe Ribas

Palma

Al son de los xeremiers y con una gran expectación, ayer a las seis de la tarde comenzó la romería de Sant Bernat, conocida como una de las festividades más antiguas de Mallorca. Los vecinos de la barriada de Secar de la Real rindieron ayer homenaje a sus costumbres y tradiciones desde hace ya casi ocho siglos, cuando se dio inicio a la festividad de Sant Bernat que se celebra el 19 de agosto de cada año. Sin embargo, las trabas burocráticas han puesto en peligro esta histórica cita.

La romería cuenta con la presencia de puestos de producto local, que ofrecen rebanadas de pan con sobrasada, miel casera, granizados y zumos artesanales y helados caseros de almendra. Los vecinos de la zona comentan la tristeza que les supone que ahora «no se entre con carruajes con caballos al inicio de la romería como se hacía antes». Además, en las estancias del monasterio de la Real se exponen obras de arte y trabajo artesanal realizados por los ciudadanos del barrio de Palma cercano al Hospital Son Espases.

En la misa religiosa que se ofició ayer, los residentes de la zona se reunieron para unir sus voces con canciones religiosas y con la lectura de Salmos. Las calles recogieron una verbena que pretende celebrar un evento histórico para la isla de Mallorca en un ejercicio por apoyar, difundir y transmitir la cultura mallorquina.

Sant Bernat en riesgo: «Lograr permisos es un infierno»

Vecinas del barrio de Palma realizando trabajo a mano. / Guillem Bosch

La plaza se mostraba abarrotada de vecinos que, aprovechando el respiro que han dado las temperaturas estos días, no quisieron perderse la oportunidad de disfrutar de las fiestas tradicionales del Secar de la Real. Los organizadores, por su parte, se mostraron preocupados por los problemas que se encuentran para poder celebrarla: «Los trámites burocráticos para llevar a cabo esta fiesta son muy complicados y por culpa de esto la festividad se está echando a perder», comentó la vicepresidenta de la comisión de fiestas de Sant Bernat, Isabel Roca.

Además de esto, lamentan que el espacio dedicado a la romería se ha ido reduciendo con los años: «Nuestro espacio cubre desde el monasterio hasta la cruz, muchos artesanos quieren colocar un puesto pero es muy complicado conseguir un permiso», explica Roca.

La vicepresidenta insiste en que el objetivo de la cita es «celebrar unas fiestas de pueblo en un barrio de ciudad», «crear comunidad» y acercar a los vecinos. Sin embargo, el trabajo de organizarla no resulta nada fácil: «Nos cuesta encontrar a gente que quiera trabajar de forma altruista por el barrio», sentencia Miquel Font, presidente de la comisión de fiestas de Sant Bernat. El problema se suma a las dificultades burocráticas que sumen a los voluntarios en papeleo meses antes de la fiesta.

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