Son Valentí clama contra los botellones: «Estamos cansados de esta situación»
Trabajadores y empresarios se muestran hartos de esta problemática «insostenible» y piden a los jóvenes que frecuentan la zona que muestren «un mínimo civismo como ciudadanos»

Botellas de plástico, cristales rotos y latas de refresco tirados por el suelo del polígono de Son Valentí. / P.R.O.

El polígono de Son Valentí sufre las consecuencias de los botellones masivos los fines de semana. La zona situada cerca del estadio de Son Moix lleva sufriendo los efectos negativos de una espiral de fiestas de jóvenes que se suceden dentro de la calle Tèxtil y la calle Alimentació los jueves, viernes y sábados durante la noche.
Los trabajadores y empresarios del barrio muestran su hartazgo ante una situación que se encuentra ya en «un punto de no retorno», consideran. Son Valentí amanece con las aceras repletas de cristales rotos, latas de refresco, bolsas de hielos vacías y vasos de tubo por todos lados después de las noches de fiesta.
Desde hace años la zona sirve de centro neurálgico para reunir a grupos diferentes de personas que montan su pequeña fiesta previa antes de entrar a la discoteca o pub cercano de la zona. Esta situación insostenible provoca que los propios empleados tengan que limpiar los restos de basura abandonados de las aceras privadas de sus establecimientos y locales, aseguran. Los establecimientos del polígono lamentan tener que sufrir las consecuencias de unos botellones que «dañan la imagen del negocio», cuentan. Lamentan también la «inacción y el pasotismo» de las autoridades ante un problema recurrente.
Con todo, trabajadores de la zona consideran «injusto» que los usuarios que se concentran en vía pública y privada para beber alcohol no demuestren «un mínimo de civismo como ciudadanos». «Podrían recoger toda la basura que generan y no molestar a los que trabajan en el polígono de Son Valentí», señalan. Por otro lado, los contenedores de los locales también sufren los efectos del botellón: «Hay contenedores que ya no los cerramos, ahora los dejamos abiertos para que tiren dentro la basura, pero en vez de depositarlo dentro, lo lanzan al suelo», afirma una trabajadora de una empresa de colchones.
Se encuentran todo tipo de suciedad y enseres tirados por el suelo y la acera que pueden generar, advierten, una mala imagen del polígono: «Dejan todo por en medio: sillas, botellas, cristales, preservativos, consoladores y cualquier cosa. Luego, al día siguiente, tenemos que venir y en lugar de atender, hay que ir quitando la basura que nos dejan», afirma otra empleada en el polígono.

Basura acumulada de los botellones en San Valentí. / P.R.O.
A raíz de esta situación, los trabajadores y vecinos han llegado a sufrir inconvenientes de todo tipo: «Al llegar con mi coche al trabajo y tratar de aparcarlo en la acera he sufrido un pinchazo en la rueda delantera por culpa de cristales en el suelo», explica una de las trabajadoras.
Otro de los problemas que más comentan los usuarios del polígono es la insalubridad de la zona: «Defecan en las puertas, nos mueven los contenderos y nos vomitan en la entrada, no aguantamos más esta situación». Son Valentí clama por una solución a los botellones que invaden sus calles día sí y día también sin esperanzas de un final feliz a corto plazo.
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