Medio centenar de personas se manifiesta frente a uno de los edificios que ofrece alquileres ilegales en Palma

La plataforma Menys Turisme Menys Vida-Palma Nord ha vuelto a denunciar la actividad ilícita que se lleva a cabo en el inmueble

Catalina, la primera denunciante de las plazas fuera de regulación, ha asegurado que "la convivencia (con los turistas alojados) es imposible"

Medio centenar de personas se ha concentrado bajo el edificio que alquila plazas ilegales.

Medio centenar de personas se ha concentrado bajo el edificio que alquila plazas ilegales. / Zafirus

Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

La plataforma Menys Turisme Menys Vida-Palma Nord ha congregado esta tarde a medio centenar de personas frente a uno de los edificios de Palma que se dedica al alquiler turístico ilegal, ubicado en el número 26 de la calle Gaspar Bennazar. En este inmueble en concreto, se comercializan fraudulentamente diez apartamentos de uno o dos dormitorios, con un total de 56 plazas. 

Los asistentes se han reunido frente a la puerta del inmueble portando pancartas y escoltados por varios agentes de la Policía Nacional y la Policía Local. La plataforma denuncia la inacción de las instituciones frente a estos establecimientos ilegales y critica que los dos edificios restantes, ubicados en las calles Padre Guillem Vives 24 y Aragón 87, todavía sigan operando con normalidad y lucrándose a diario de su actividad ilegal.

Durante la protesta, en la que se han expuesto carteles con frases como "Menos alquiler turístico, más vivienda" o "Tourists, your luxury ous misery", se han pegado dos rótulos en el portal del edificio en los que se podía leer "ETV ilegal" (Estancias turísticas en viviendas). También han repartido un folleto con varias reflexiones sobre el actual modelo turóstico y sus consecuencias.

La pegatina pegada en la fachada del inmueble.

La pegatina pegada en la fachada del inmueble. / Zafirus

Bajo la mirada de dos jóvenes turistas alojados en el edificio -en la segunda planta-, uno de los miembros de la plataforma ha leído un manifiesto en el que han vuelto a denunciar la actividad de los tres inmuebles así como también el papel del propietario de los tres edificios: "Estamos aquí para denunciar que los explotadores turísticos, como el señor Javier Sánchez, siguen comercializando los edificios como si fuesen legales".

Han criticado que, "mientras que la administración presume de contratar más inspectores", el inmueble fue denunciado hace un año y todavía sigue llevando a cabo su actividad con impunidad. "Estamos hartas de la proliferación de pisos turísticos en nuestros barrios, tanto legales como ilegales", han aseverado. Apuntan a este fenómeno como uno de los causantes de la crecient gentrificación de los barrios de Palma y lamentan que esto "expulse a los vecinos de los barrios". En este sentido, también se han referido a la "sustitución" de comercios tradicionales por "negocios enfocados en el turismo".

Dos turistas se han asomado a través desde uno de los pisos para observar qué pasaba bajo su ventana.

Dos turistas se han asomado a través desde uno de los pisos para observar qué pasaba bajo su ventana. / Zafirus

Para sentenciar, la plataforma ha animado a los presentes a asistir a la manifestación convocada para el próximo 21 de julio contra la masificación turística que vive la isla.

"La convivencia es insoportable"

Catalina es la mujer que denunció hace un año la actividad ilegal del edificio situado en Gaspar Bennazar 26. Reside en uno de los bloques contiguos y asegura que hace tres años que el establecimiento opera. Denuncia los excesos de los turistas que se alojan en él. "No es compatible con la vida de una persona de una persona que se levanta para ir a trabajar. Denuncie el tema porque la convivencia es insoportable, su horario empieza a las cinco de la tarde y acaba a las seis de la mañana cuando vuelven borrachos o pegando gritos", ha explicado Catalina, presente durante la protesta.

Asegura que muchos de los clientes tienen entre 18 y 30 años y que son los mismos que "llenan de suciedad" la acera de la calle. "Desde la denuncia nadie se ha puesto en contacto conmigo", lamenta.

Los propietarios de un bar situado bajo el número 26 de Gaspar Bennazar explican, al contrario que Catalina, que la mayoría de clientes suelen ser mayores. "Alguna que otra vez han bajado a ver si les podíamos pedir un taxi, pero nosotros no hemos tenido problemas con ellos. Son gente normal, creo que solo una vez hubo un poc más de jaleo y creemos que es porque había una despedida de soltero", explican.

Sin embargo, reclaman que el propietario regularice la situación de sus plazas ilegales "para que pague como todos".