Vecinos de Establiments contra las fiestas del Molí des Comte: "Con la de la selectividad estuvo pasando gente hasta las seis de la mañana"

Los residentes junto al restaurante arremeten contra la propiedad por los eventos «multitudinarios» que no les dejan descansar

Jóvenes de fiesta en la calle Molí del Comte este jueves.

Jóvenes de fiesta en la calle Molí del Comte este jueves. / J. S.

Myriam B. Moneo

Myriam B. Moneo

Los vecinos del restaurante el Molí des Comte vuelven a sufrir por las fiestas «multitudinarias», ruidosas, hasta las tantas de la madrugada, los botellones que se hacen a alrededor y la invasión de coches que aparcan en la calle. El jueves por la noche, sin ir más lejos, padecieron por un evento organizado para jóvenes tras terminar los exámenes de la Evau 2024, que se han realizado esta semana. «Hasta ahora Establiments ha sido un barrio residencial muy tranquilo. Ahora las fiestas son continuas y va a ser así todo el verano», se lamentan. Desde que el restaurante del Molí des Comte pasó a ser gestionado «por el hijo sufrimos con las fiestas que organiza», explica Juan Sánchez. «Hasta ahora habíamos convivido bien con el local y las bodas, bautizos y comuniones. Pero ahora las fiestas son multitudinarias». El año pasado ya les tocó a los residentes de la zona las molestias de los eventos organizados para los jóvenes que vienen a Mallorca en los viajes de estudios. «Eran fiestas desde las cinco hasta las doce de la noche». 

Sánchez explica que el viernes de la semana pasada hubo un evento que «no estaba anunciado. Había coches mal aparcados en la calle Molí del Comte. Yo no tengo vado, pero es que si se aparcan ya no pueden pasar dos vehículos», dice. Con la celebración del fin de «lo exámenes de la selectividad la noche del jueves estuvo pasando gente hasta las seis de la mañana», se queja el vecino. Valiéndose de una aplicación de sonómetro hizo una medición del ruido. «Entre la música y el jaleo se llegaba a 60 decibelios», muy por encima de lo que marca la normativa municipal.

El próximo miércoles hay otra fiesta para jóvenes de 16 a 22 años desde medianoche hasta las siete de la mañana, según se está anunciando en las redes sociales.

Restos del botellón en la calle Molí del Comte.

Restos del botellón en la calle Molí del Comte. / J. S.

No se resignan

Al trasiego de jóvenes que llegan hasta el lugar para asistir a los eventos que se organizan dentro de la propiedad se suma que «algunos vienen sin entrada y hacen botellón, ponen música en los coches y se quedan de cháchara». No se preocupan ni de llevarse la basura y allí quedan las botellas de alcohol, los refrescos y los vasos, todo diseminado por la zona residencial. «Esta noche [por la del viernes] tenemos otra fiesta. Se ha comentado en el chat de vecinos», se lamenta Juan Sánchez.

«El policía local de barrio no tiene claro si tienen permisos para las fiestas», añade. «El propietario del restaurante me dice que él no puede hacer nada de lo que se hace fuera». Los vecinos no se resignan y tratarán de que interceda el Ayuntamiento.