Indignación vecinal tras la ampliación de terrazas en Palma: "Quieren que las plazas sean solo para turistas"

Las asociaciones estallan contra la decisión del Ayuntamiento de aumentar espacios en Drassanes, Banc de s’ Oli y la Llotja y exigen una reunión urgente con el alcalde Jaime Martínez

La plaza de la Llotja es uno de los espacios donde el Ayuntamiento ha autorizado la ampliación de terrazas

La plaza de la Llotja es uno de los espacios donde el Ayuntamiento ha autorizado la ampliación de terrazas / B. Ramon

Andrés Martínez

Andrés Martínez

«Siento indignación e impotencia, quieren que las plazas sean sólo para turistas». Los vecinos de Palma estallan y exigen una reunión urgente con el alcalde Jaime Martínez después de que el Ayuntamiento de Palma haya autorizado más terrazas en la plaza Drassanes, Banc de s’Oli y la Llotja a través de una serie de decretos que modifican la distribución de la vía pública. Una decisión que, según denuncian las diferentes asociaciones, se ha tomado sin consultar a los principales afectados como son los residentes de estas zonas. «Nos encontramos con esta noticia en la prensa después de que el Ayuntamiento nos dijera que no sabía nada de esto, es una manera fea de ser informados», destaca Maribel Alcázar, presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma.

En este sentido, los vecinos muestran su descontento ya que, durante la reunión en la mesa por la convivencia que mantuvieron el pasado jueves junto a la regidora de participación ciudadana de Cort, Lourdes Roca, y el regidor de Urbanismo, Óscar Fidalgo, no les informaron sobre esta cuestión a pesar de que ya estaba publicado en el BOIB desde primera hora de la mañana. «Es muy ofensivo porque lo han querido hacer por detrás y sin pedir nuestra opinión. Parece que hay una gran preocupación por la masificación pero luego firman este tipo de decretos para favorecer a unos pocos, es indignante», afirma Andreu Juan, representante de la asociación de vecinos de Puig de Sant Pere, La Llotja y Santa Creu.

Asimismo, los residentes ponen el foco en el ruido que generan las terrazas de los establecimientos, especialmente por la noche. «Llevamos años insistiendo en la necesidad de frenar la ampliación de estos espacios. Los vecinos estamos hartos de ruidos, basta ya, queremos vivir y descansar», subraya Lluïsa Coves, representante de la asociación del Banc de s’Oli en la mesa por la convivencia. Respecto a esta cuestión, también inciden en que actualmente los restaurantes no están cumpliendo ni con los horarios de cierre ni con el número de mesas permitidas en las terrazas. «Hay mucha falta de control, hacen lo que quieren y es algo que influye en el descanso de los vecinos», manifiesta Andreu Juan.

En cuanto al cambio de discurso que se había trasladado tanto desde el Govern como desde el propio ayuntamiento sobre la necesidad de poner límites contra la masificación que sufre Baleares, las asociaciones reclaman medidas efectivas. «Los discursos duran un tiempo pero los hechos son los que mandan y los que se imponen, aquí tenemos un hecho como es la ampliación de las terrazas», expresa Alcázar. Por su parte, la entidad ARCA determina que «lo poco que se había avanzado hasta ahora se va a volver atrás para tener más plazas robadas». Ante esta situación, las asociaciones exigen reunirse de manera urgente con el alcalde, Jaime Martínez, y que revoque de manera inmediata su decisión. Una petición que también comparte el grupo socialista en Cort.

El Govern lo desvincula

Por otro lado, el Govern desvincula por completo la autorización de más terrazas con la Mesa contra la masificación turística que empezó a andar hace apenas unas semanas. Pese a que tanto la presidenta balear, Marga Prohens, como el alcalde de Ciutat, Jaime Martínez, han hablado de forma reiterada de poner límites, el vicepresidente del Ejecutivo autonómico, Antoni Costa, asegura que esta decisión «no tiene nada que ver» con los debates sobre el modelo turístico de las islas.

"Evidentemente las instituciones públicas de Balears siguen funcionando y yo no sé exactamente la decisión que ha tomado el ayuntamiento. Sin ninguna duda son autorizaciones puntuales que se dan de acuerdo con la normativa vigente y lo tenemos que ver con relativa normalidad", defiende el portavoz del Govern. 

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