El PSOE reclama al Ayuntamiento de Palma que retire el plan para ampliar las terrazas

El portavoz de los socialistas en Cort, Francisco Ducrós, acusa al alcalde Jaime Martínez de "actuar de espaldas a la ciudadanía y favorecer la turistificación de Palma"

Cifra en "hasta un 40%" el incremento de ocupación de sillas y mesas

El portavoz del grupo socialista en Cort, Francisco Ducrós

El portavoz del grupo socialista en Cort, Francisco Ducrós / Guillem Bosch

Andrés Martínez

Andrés Martínez

El PSOE ha reclamado al Ayuntamiento de Palma que retire de inmediato el plan para autorizar más terrazas en la plaza Drassanes, Banc de s'Oli y la Llotja. El portavoz del grupo socialista en Cort, Francisco Ducrós, asegura que "el alcalde Jaime Martínez actúa de espaldas a la ciudadanía y toma decisiones que favorecen la turistificación de Palma en detrimento de los vecinos". Por este motivo, Ducrós exige que esta decisión sea revocada "y que se escuche a la ciudadanía para actuar en favor del equilibrio y la convivencia en nuestra ciudad".

Los socialistas expresan su total rechazo "a la reciente decisión de incrementar hasta un 40% la ocupación por terrazas en diversas zonas del centro de la ciudad", denunciando que "esta presión sobre los espacios públicos crea un entorno menos habitable para los residentes y promueve un modelo de ciudad centrado exclusivamente en el turismo.

El PSOE ha cuantificado los incrementos de ocupación en diferentes plazas. "En la Llotja se pasa de 136,33 metros cuadrados a 189,78, lo que implica un incremento del 39,21%. En Banc de S'Oli se pasa de 27.00 metros cuadrados a 36, un incremento del 33,33%. En Drassanas se amplía de 112,97 a 138,97, un incremento del 23,01%. Y en la Rambla la superficie aumenta de 146,53 metros cuadrados a 174,88, lo que implica un incremento del 19,35%", han indicado los socialistas, que también destacan que el Born recuperará la terraza del Casal Solleric cuando Cort haya adjudicado el servicio del bar.

Privatización del sector

Asimismo, el grupo socialista de Cort argumenta que esta medida "es una muestra más de cómo el Partido Popular y Vox privatizan el espacio público, ignorando los intereses y el bienestar de los vecinos y vecinas de la ciudad. La medida no solo perjudica a los residentes, sino que también prioriza los intereses de unos pocos negocios, incrementando la turistificación de Palma y dejando sin espacio a los residentes.