El Ayuntamiento de Palma autoriza más terrazas en la plaza Drassanes, Banc de s'Oli y la Llotja

Aprueba cambios en la distribución de mesas y sillas en una decena de enclaves del centro de la ciudad

En Nuredduna se desplazarán dos metros al centro del paseo, lo que estrechará el eje peatonal

Cort justifica más ocupación en la Llotja para "suavizar" las relaciones con los restauradores de la zona

Cort ha hecho una concesión a los restauradores de la Llotja.

Cort ha hecho una concesión a los restauradores de la Llotja. / Guillem Bosch

Jaume Bauzà

Jaume Bauzà

Las terrazas de la plaza Drassanes, Banc de s’Oli y la Llotja ganarán terreno. El Ayuntamiento de Palma ha aprobado una serie de decretos que modifican la distribución de una decena de terrazas de la ciudad o, como en los tres casos citados, amplían la ocupación de la vía pública. 

Drassanes sumará una terraza a las ocho que ya están autorizadas. Este enclave pasará de 113 metros cuadrados de superficie destinada a mesas y sillas a 139. El nuevo establecimiento de restauración autorizado tiene permiso para ocupar 24,80 metros cuadrados en una esquina de la plaza. Asimismo, otras dos terrazas incrementarán ligeramente su actual aforo. 

La plaza Drassanes suma una novena terraza.

La plaza Drassanes suma una novena terraza. / Guillem Bosch

El Consistorio también ha autorizado más mesas y sillas en Banc de s’Oli. A las tres terrazas permitidas se une una cuarta, que ha abierto recientemente. Ocupará la misma superficie de vía pública que las ya existentes, nueve metros cuadrados. De este modo, la ocupación de la vía pública en esta céntrica plaza pasa de 27 metros cuadrados a 36. 

La Llotja, punto caliente

El tercer enclave en el que las terrazas ganarán terreno es la plaza de la Llotja, uno de los puntos calientes del mapa de ruido de Palma y fuente de conflicto con los residentes. En este caso no habrá más terrazas, pero las seis que ya están operativas se amplían. En conjunto, la superficie destinada a estos elementos pasa de 136 metros cuadrados a 189. Es especialmente llamativo el caso de una terraza que pasa de 31,45 metros cuadrados autorizados a 47,50.

Fuentes del Consistorio explicaron ayer que este avance de las terrazas en la Llotja es una manera de «suavizar» las relaciones con los restauradores de la zona, que la pasada legislatura denunciaron al anterior equipo de gobierno por su pretensión de limitar su horario de cierre y el espacio público que podían ocupar. Los jueces dieron la razón a los restauradores en la cuestión de los horarios y queda pendiente la sentencia sobre la ocupación. El Ayuntamiento ha querido hacerles esta concesión en previsión de encontrarse con otra decisión desfavorable y la obligación de pagar indemnizaciones millonarias. «Es una manera de que empecemos a entendernos con ellos», indican en el Consistorio.

La plaza Banc de s'Oli sumará nuevo metros cuadrados de ocupación.

La plaza Banc de s'Oli sumará nuevo metros cuadrados de ocupación. / Guillem Bosch

Estas novedades entraron en vigor ayer con su publicación en el BOIB, incluyendo un plano de cada caso. En total, el Ayuntamiento ha aprobado cambios en la colocación de sillas y mesas en las terrazas de Nuredduna, Born, Rambla, Cort, la avenida Bartomeu Riutort (Can Pastilla) —en estos casos no implicarán más ocupación— y en las tres plazas mencionadas.

Los cambios en Nuredduna pueden generar polémica. Las dos líneas de terrazas a un lado y otro de esta calle peatonal se desplazarán unos dos metros al centro, lo que puede conducir a un estrechamiento del eje cívico. El Ayuntamiento justifica que esta modificación es necesaria para cumplir con la normativa en materia de accesibilidad, y para dar satisfacción a «una reivindicación de la ONCE porque la anterior colocación les dificultaba el paso».

En 2022 el anterior equipo de gobierno optó por situar el mobiliario exterior de los bares y cafeterías de esta calle que acababa de ser peatonalizada más cerca de las fachadas de los edificios. 

En todo caso, en Cort conceden que el resultado a nivel visual no será el más óptimo porque las sillas y las mesas se desplazarán al centro mientras que una parte de los toldos continuarán instalados en la entrada de los bares y cafeterías de esta vía. 

En las otras calles y plazas afectadas no hay cambios demasiado relevantes. Por ejemplo, en el Born se mantiene el mismo espacio destinado a estos elementos, pero se establecen algunos requisitos de obligado cumplimiento para la futura terraza del Casal Solleric, una vez el Ayuntamiento haya adjudicado la nueva concesión para la cafetería. En este caso, se recuperará una terraza que existía anteriormente. 

"Armonizar" Bartomeu Riutort

La nueva reordenación en la avenida Bartomeu Riutort de Can Pastilla se justifica para «armonizar» esta vía en la que hasta el momento imperaba un cierto desorden con las terrazas. Los titulares de establecimientos de restauración deberán colocar sus sillas y mesas alineadas con los árboles plantados entre los números 51 y 101. 

También en la plaza de Cort se ha aprobado un pequeño cambio en la distribución de una terraza cercana a la calle Jaume II por la existencia de un carril para emergencias y bomberos cercano. 

«Es una muestra más de que el PP está vendiendo Palma. En la plaza del Banc de s’Oli, por ejemplo, hicimos un trabajo muy intenso con restauradores y vecinos para limitar el número de terrazas, y ahora vemos cómo el equipo de gobierno permite otra más», criticó la portavoz de Més per Palma, Neus Truyol.

«Martínez vende la ciudad para hacer negocio y este es un ejemplo más. ¿Si abren otro bar en alguna de estas plazas, permitirán otra terraza? Es insostenible», subrayó Truyol. 

«Hay que buscar un equilibrio; debe haber bares y restaurantes, pero con límites para respetar el descanso de los vecinos», añadió la regidora.

Los restauradores del Paseo Marítimo piden más espacio para sus mesas

Con la llegada del verano y la reforma del Paseo Marítimo muy encarrilada en el lado tierra, los restauradores de esta vía reclaman a la Autoridad Portuaria de Balears (APB) más espacio para sus terrazas. «En estos momentos hay menos ocupación de la vía pública que antes de empezar la reforma. Pero los locales han empezado a abrir, los empresarios han visto que hay mucho más espacio que antes y nos están pidiendo negociar ampliaciones», expresó un portavoz de la APB, entidad que gestiona y controla la instalación de terrazas en esta parte de Palma.   

El espacio de cada terraza se reparte en módulos de 3x3 metros cuadrados, y las ocupaciones pueden ser de nueve, dieciocho o 27 metros cuadrados. De este modo, un local que antes tenía doce metros cuadrados de terraza, ahora puede elegir entre nueve o dieciocho. Inicialmente la mayoría solicitaron nueve, por lo que en conjunto la superficie de terrazas es menor que antes de la reforma, aunque la tendencia está cambiando.

«La mayoría son ahora más reducidas, pero nos están pidiendo más módulos. Nosotros lo que decimos es que la filosofía de la reforma era ganar espacio para los peatones, no para tener más terrazas», destacó este portavoz. «Eso no quiere decir que en algunos casos no se les vaya a conceder esa ampliación. Se hablará de manera individual con cada uno y en función de las características del local se decidirá aceptarla o no», añadió. 

En 2025 todas las terrazas deberán tener el mismo mobiliario y estética para armonizar la zona. Asimismo, mamparas transparentes delimitarán cada espacio.