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ARCA interpondrá un recurso contra la licencia del nuevo restaurante del museo Es Baluard, que ya puede retomar las obras

El Ayuntamiento de Palma, como antes el Consell de Mallorca, da el visto bueno definitivo a la instalación sobre la muralla renacentista, condicionada al cumplimiento de una serie de prescripciones

Las obras que impulsa el Grupo Tragaluz tras ganar el concurso público convocado por la fundación del museo fueron paralizadas el pasado 28 de septiembre por irregularidades y ahora podrán ser retomadas

VÍDEO: El nuevo restaurante del museo es Baluard de Palma podrá retomar ahora las obras

Miguel Vicens

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Palma

La Associació per a la Revitalització del Centres Antics (ARCA) ha anunciado hoy que interpondrá un recurso contencioso administrativo contra la licencia del restaurante del museo Es Baluard, pedirá la revisión de oficio de la autorización de Patrimonio del Consell de Mallorca y planteará llevar a cabo alguna movilización simbólica contra esta construcción autorizada sobre la muralla renacentista de Palma.

Así lo ha explicado la asociación proteccionista en un comunicado en el que quiere aclarar que "la discusión no es si puede haber o no un bar a una terraza" en los exteriores del museo Es Baluard de Palma. "Esto nadie lo discute", subraya ARCA.

"La discusión es sobre el modelo y el tamaño de la terraza. El acuerdo era posible, reduciéndola, cambiando, el diseño y el público al cual se dirige e incluso estudiar desplazarla en la terraza interior del Baluad, pero no se ha hecho el más míniomo esfuerzo", lamenta la entidad. "La decepción, por parte de quien aprecia el Patrimonio y la ciudad es grande", asegura.

Según ARCA, "políticos y técnicos del Consell de Mallorca y el Ayuntamiento de Palma no han hecho el esfuerzo necesario para evitar el desastre que supone la colonización del espacio público de es Baluard con una terraza de lujo invasiva".

Y ahora un informe jurídico municipal justifica la terraza con varios "argumentos formales discutibles", señala la entidad. "Finalmente, el Ayuntamiento de Palma allana el camino para que, una vez más, un espacio público sea aprovechado para hacer negocio, especialmente dirigido a los turistas. Aprovechando el patrimonio histórico, en este caso la muralla, un Bien de Interés Cultural, como un escenario privilegiado", considera ARCA.

Evitar "la construcción de un beach club en la muralla"

Y termina con una reflexión: "En un momento en que está sobre la mesa el debate de la masificación turística y la pérdida de personalidad de las ciudadades. Y que desde la ciudadanía se hace un llamamiento a poner freno a esa dinámica, el actual gobierno municipal de Palma, que ya había heredado el proyecto del anterior consistorio, muestra no tener cintura para evitar este despropósito: un restaurante exclusivo dirigido a los bolsillos más llenos y que invade estéticamente la muralla con paredes, lámina de agua, plantas y mobiliario", asegura. "Una muralla, restaurada hace años con nuestro dinero y que fue agujereada por estos concesionarios sin que este hecho haya bastado para demostrar el desprecio al Patrimonio".

"Ninguna administración ha estado a la altura para evitar la construcción de un beach club en la muralla", concluye ARCA. "Ni el Consell de Mallorca, ni alguno de sus técnicos, ni el Govern, ni el Ayuntamiento de Palma, que ahora resulta que ha cedido un espacio público de la ciudad al Museo y de rebote a una concesionaria sin ejercer un control real sobre el mismo".

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