Los ciudadanos de Palma reciclan más si se comprometen por escrito

Un estudio de la UIB señala que firmar un documento es más efectivo que las recompensas económicas por separar residuos en casa

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Que los ciudadanos reciclan más y mejor cuando reciben recompensas no es difícil de suponer; lo sorprendente es que los efectos a largo plazo duran más con un simple compromiso por escrito que con incentivos económicos.

Así lo ha comprobado un estudio de la UIB que investiga diferentes maneras de promocionar el reciclaje de los residuos orgánicos en Palma. De entre los diferentes mecanismos que están explorando, los cuatro académicos han hallado que el compromiso con el reciclaje aumenta cerca del 20% con el simple hecho de firmar una promesa, aunque no haya ni incentivos por cumplir ni sanciones por quebrantarla. Mientras que con los incentivos económicos, la diferencia de participación es del 10%, y tiene poco efecto una vez se acaba la compensación.

El estudio se ha realizado a través del equipo de educadores de Emaya, que durante un periodo de tiempo han ofrecido a los ciudadanos la posibilidad de comprometerse a reciclar los residuos orgánicos. Este ha sido uno de los mecanismos que se han demostrado muy efectivos a la hora de fomentar el reciclaje entre los ciudadanos.

Firmar el documento es incluso más eficaz que un sistema de incentivos económicos, que aunque también fomentaría mucho la separación de residuos, dejaría de ser efectivo a los pocos meses de desaparecer la recompensa, según este estudio. En cambio, las personas que se comprometieron a reciclar lo hicieron de forma constante hasta dos años después de haber firmado su promesa.

Y eso que existe una directiva europea que insta a las instituciones a ofrecer incentivos económicos a sus ciudadanos a cambio de reciclar, una medida que el ayuntamiento de Palma tiene previsto implantar en el municipio.

La investigación, que tiene por objetivo principal informar a ayuntamientos e instituciones cómo fomentar la implicación de los ciudadanos en el reciclaje, se ha centrado en los residuos orgánicos (el sistema de tarjetas ciudadanas de estos contenedores permite obtener datos más detallados) y, en principio, concluirá en dos años.

Participar en el estudio

En este punto del estudio, los investigadores han pedido colaboración ciudadana para el proyecto. Para lograr una muestra significativa, necesitan que cerca de 3.000 personas respondan un cuestionario sobre sus hábitos de reciclaje y conocimientos acerca de la separación de residuos. A cambio, las personas que participen entrarán en un sorteo de cuatro premios de 250 euros. El cuestionario se puede responder online aquí.

Solo podrá responder el cuestionario una persona por cada domicilio, y tiene que ser residente en Palma. Los investigadores piden, además, que los participantes sean personas preocupadas por el medio ambiente y que estén dispuestas a colaborar en nuevas maneras de reciclar.

El equipo investigará de forma anónima las respuestas y se enviarán a la empresa municipal de limpieza (Emaya) para ayudar a los responsables políticos a tomar decisiones.