Al filo de las 15:00 horas una trabajadora social del Ayuntamiento de Palma buscaba a contrarreloj una vivienda para una madre y sus dos hijos que llegaron a Mallorca en 2016 huyendo de la guerra de Siria y que este mediodía han sido desahuciados del piso que habitaban desde febrero de 2017

El desahucio se ha ejecutado a instancias de la Fundación Patronato Obrero, entidad que gestiona el piso para familias vulnerables ubicado en la calle Cuba. La entidad argumenta que el acuerdo de cesión era temporal, seis meses durante los que la familia tendría que encontrar una alternativa habitacional permanente. Sin embargo, han continuado viviendo allí hasta hoy rechazando todos sus requerimientos para abandonarlo.

"Es un piso tutelado con un acompañamiento de seis meses a las familias para ayudarles a buscar vivienda y darles una serie de habilidades sociales. Esta familia nos pidió una prórroga de seis meses, pero de inmediato nos cerraron la puerta e impidieron que nuestra trabajadora social entrara. Hace ya muchos años y no se ha movido nunca para buscar otra vivienda", ha argumentado en conversación con este diario Catalina Serra, presidenta del Patronato Obrero. 

"Son viviendas grandes en las que pueden residir dos familias, pero se negaron a que entrara nadie más. Y después de seis años no hemos encontrado con la necesidad de ir a través del juzgado. El Patronato Obrero está para ayudar a personas desfavorecidas y ahora tenemos una lista de espera muy grande para entrar en los pisos de gente con mucha más necesidad. Esta mujer, en cambio, tiene hijas emancipadas y puede ir a vivir con ellas", ha indicado.

El desahucio se ha consumado ante un notable despliegue policial y la presencia de media docena de activistas de Stop Desnonaments y de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). El Patronato, entidad dedicada a desarrollar diversos proyectos sociales en la isla, gestiona dos pisos tutelados en Palma. El de la calle Cuba, objeto del desalojo, es propiedad del IBAVI.

"Tendrán toda la razón que quieran, pero lo que están haciendo es inhumano", señalaba un activista de la PAH apostado ante la puerta del inmueble. Según consta en el informe de los servicios sociales del Ayuntamiento de Palma el hijo, menor de edad, y la hija, adulta, tienen reconocidos diversos grados de discapacidad. 

Situación "angustiosa"

En un comunicado, la fundación ha justificado la necesidad de liberar el piso para dar a acogida a otras familias. "Nuestra entidad trabaja para ayudar a las personas desde el ámbito de vivienda provisional, la orientación laboral, la formación no reglada, la búsqueda de empleo, apoyo alimentario, proyectos de conciliación familiar y laboral, y proyectos de ocio y tiempo libre, entre otros. Tenemos lista de espera de familias con hijos menores que nos piden participar en este proyecto de piso temporal, y esta situación genera una angustia tanto por el malestar para la familia y sobre todo por las familias que no podemos atender", ha manifestado la entidad.

"El objetivo de la Fundación es ayudar a las personas, pero siempre necesitamos la colaboración y participación de las mismas. Cuando no se da el caso, nos vemos en la obligación de buscar una solución más justa y equitativa para todas las demás personas que nos la solicitan", ha añadido.