El Partido Popular ha criticado duramente el contenido del nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible, aprobado inicialmente y que ha estado hasta el viernes de la semana pasada en período de exposición al público para alegaciones.

El presidente de la junta territorial de Palma, Jaime Martinez, acompañado de la portavoz del PP en Cort, Mercedes Celeste, y del vicepresidente de Acción Política, Óscar Fidalgo, ha pedido esta mañana que se retire el plan presentado por estar "plagado de improvisaciones, carencias, defectos de forma y oportunidades perdidas" y que se proceda a la redacción de un nuevo documento "consensuado, con participación y transparencia y sin oscurantismo".

Según Martínez el plan presentado es "un documento muy teórico, pero poco realista y que presenta muchas incertidumbres", por lo que "parece más un documento de malas voluntades que de buenas actuaciones". Si bien han pedido su retirada, también han presentado 23 alegaciones.

Entre los defectos de forma del nuevo plan que los populares han detectado y que por sí mismo ya justifica la retirada del documento, el presidente del PP palmesano ha destacado "la falta del informe preceptivo y vinculante del Consell Insular de Mallorca".

Asimismo ha destacado la existencia de discrepancias importantes entre el Plan de Movilidad y el nuevo Plan General de Ordenación Urbana", además de no tener en cuenta a los ciudadanos puesto que "no se han llevado a cabo los procesos de participación pertinentes".

En relación a las oportunidades perdidas Martínez ha destacado que el Plan de Movilidad no prevé una solución concreta a la "preocupante falta de aparcamiento que tiene la ciudad". Al respecto ha recordado que Palma tiene un déficit de 16.200 plazas de estacionamiento, cifra que reconoce incluso del propio PMUS y, pese a que se prevé la construcción de aparcamientos subterráneos el número de plazas previstas solo es de 1.550, apenas un 10% de las que reconocen que hacen falta".

Tampoco existe una previsión realista para la construcción de aparcamientos disuasorios, puesto que la ejecución los siete previstos en el plan, con una capacidad para 5.000 plazas no está pendiente de otras actuaciones, que en algunos casos ni siquiera dependen del Ayuntamiento".

Martínez ha criticado asimismo que el nuevo PMUS "ni siquiera plantea una mejora del transporte público, fiándolo todo a un posible tranvía del que hay muchas dudas". Al respecto, ha abogado por destinar los 475 millones que previsiblemente se invertirán en este proyecto en mejorar y desarrollar las líneas de bus, con la electrificación de la flota".

También ha criticado la previsión de ejecutar 30 supermanzanas, porque convertirán determinadas zonas de la ciudad "en auténticos guetos", además de ser un grave inconveniente para la supervivencia de los mercados municipales y el pequeño comercio. También ha criticado la conversión del centro de la ciudad en una zona de bajas emisiones, por carecer de estudios previos y mediciones que la justifiquen, y la ampliación de la zona ORA por no haber estado consensuada con los vecinos.

Por último, las 23 alegaciones presentadas por el PP se centran en la falta de metodología que justifique el propio plan; el déficit global de plazas de aparcamiento y la propuesta insuficiente del PMUS para solventar esta deficiencia; la necesidad de eliminar toda referencia a las supermanzanas; que no se limite la movilidad de las motocicletas; la "grave" falta del informe preceptivo del Consell de Mallorca; la falta de planificación y estudios como el de Tráfico y Demanda; la paralización del tranvía y la mejora de la EMT en su lugar; la necesidad de revisar proyectos previos inviables y la falta de participación ciudadana y de rigor.