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Diario de Mallorca

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Las emisoras del taxi se colapsan al crecer un 27% los servicios prestados

El sector afirma que los coches ‘piratas’ campan a sus anchas en el aeropuerto pero admiten que hay exceso de trabajo para todos

Encontrar un taxi en Palma se ha convertido en una misión muy compleja BERNARDO ARZAYUS

Emisoras del taxi que no pueden atender las llamadas durante muchos momentos del día porque se encuentran colapsadas, colas de clientes en las paradas por la escasez de estos vehículos, retenciones en la red viaria que hacen más difícil prestar los servicios y «coches piratas campando a sus anchas en el aeropuerto» pero que nadie denuncia porque hasta los taxistas son conscientes de que este año sobra el trabajo para todos. La base del problema es que nadie había previsto una avalancha de visitantes a Mallorca como la que se ha registrado este año una vez superadas las restricciones de la covid, y hay escasez de autocares de línea regular, de autobuses urbanos, de coches de alquiler, de autocares turísticos y de taxis, siendo esta última la actividad en la que desembocan todas las demás carencias, según coinciden en señalar los presidentes de las asociaciones de Taxis-PIMEM, de la Part Forana y de la emisora Taxis Palma Radio, Biel Moragues, Mari Carmen Navarro y Carlos Ruiz, por este orden. Según la segunda, «otros años habíamos tenido problemas de saturación puntuales, pero lo que está sucediendo en éste no había pasado nunca».

La situación más grave se registra en Palma, el municipio que también tienen una mayor demanda al incluir el aeropuerto y el puerto. Se ha convertido en habitual que un usuario intente contactar telefónicamente con alguna emisora de taxistas y se pase horas sin poder superar el mensaje de un contestador que le dice que en esos momentos no hay disponibilidad de operadores. Moragues y Ruiz reconocen el problema, que se explica porque en cuanto se acumula un elevado número de peticiones de servicio que se encuentran en espera se opta por no atender nuevas llamadas hasta que la situación se ha descongestionado. 

Para explicar lo que está sucediendo, el presidente de Taxis Palma Radio, que agrupa a cerca de 500 vehículos, aporta unos datos que reflejan la situación que se está viviendo: hasta el año 2020, jamás se habían superado los 85.000 servicios prestados por esta emisora en un mes. En 2021 se llegaron a alcanzar los 90.000, pero este año se ha roto cualquier techo: el pasado mes de junio se contabilizaron 115.000 servicios prestados. El incremento supera el 27%.

La situación ha llegado a tal punto que si se reclama un servicio de taxi en calles por las que éstos transitan habitualmente, como Jaume III, se da un aviso general a sus conductores, pero no se envía a nadie en concreto para atenderlo. Según Carlos Ruiz, «no podemos enviar un taxi concreto a este tipo de peticiones cuando tenemos colas de clientes esperando en las paradas».

Desde el sector se apunta que alguna otra emisora más pequeña del municipio está filtrando las llamadas para atender a las que reclaman los mejores recorridos (como las que proceden de algunos hoteles, por ejemplo), lo que hace que el colapso sea generalizado.

La presidenta de los taxistas de la Part Forana y de Calvià reconoce que Palma es el municipio en el que este problema es más grave, pero indica que en otras zonas de la isla también se viven estas situaciones con carácter más puntual.

Los representantes de los taxistas señalan que lo que está sucediendo este año se explica por lo que se califica de una «tormenta perfecta».

Para empezar, se señala que nadie había previsto una afluencia de visitantes del calado de este año, a lo que se ha sumado una escasez de conductores y de vehículos. El resultado es que durante el año con mayor turismo la red del transporte regular (TIB) está saturada en sus líneas más turísticas, al igual que la empresa de Palma (EMT), e igualmente faltan coches de alquiler. En relación a este punto, se señala que es habitual ver pasar autobuses llenos que no se detienen en las paradas de esas zonas turísticas. Y ante situaciones de este tipo, la solución siempre es buscar un taxi, según se subraya, en un momento en el que no hay suficientes. «Somos el fondo del pozo», lamenta Mari Carmen Navarro.

Biel Moragues añade que el aeropuerto de Palma es un reflejo de la situación que se está viviendo: este año se está dando una proliferación de lo que se califica como vehículos «piratas», es decir, minibuses del transporte discrecional que se dedican a captar clientes en las instalaciones de Son Sant Joan pese a estar prohibido, y además están trabajando con enorme intensidad durante estas semanas. Pero a diferencia de otras temporadas, en esta ocasión está práctica no está generando enfrentamientos con los taxistas ni está siendo denunciada. El presidente de Taxis-PIMEM reconoce que este año todo el mundo es consciente de que hay un exceso de trabajo y de que no se da abasto, de ahí que ambos sectores no estén colisionando. 

Además, y aunque desde la conselleria de Movilidad se asegura que se están realizando controles contra esos coches ‘piratas’ como en veranos anteriores, Moragues asegura que la presencia de los inspectores está siendo muy limitada.

Este representante del sector no oculta su preocupación respecto a lo que puede suceder el próximo verano, cuando la situación esté mas normalizada, y el sector ‘pirata’ pretenda seguir actuando con la misma intensidad que este año.

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