Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El acceso a la vivienda es el principal problema de los palmesanos

El 58% de los encuestados cree que deben limitarse las terrazas y locales de ocio nocturno

Imagen de archivo de una promoción de nuevas viviendas en Palma. Manu Mielniezuk

El principal problema con el que se encuentran en su ciudad los vecinos de Palma es el del acceso a la vivienda. Así lo señala un 81% de los encuestados en el último número de Quaderns Gadeso, bajo el título Palma, la ciutat que volem? Apuntan en este sentido los desorbitados precios del alquiler así como las consecuencias que tiene la gentrificación y la «elitización» de determinadas zonas como causante de este encarecimiento inmobiliario.

Hasta el 81% de los consultados señala el acceso a la vivienda como la principal dificultad con que se encuentra en su día a día. A continuación, se sitúan otros fenómenos como el de la saturación de vehículos (un 78% de los consultados la menciona), la saturación de servicios públicos, la gentrificación, la masificación, el exceso de ruido en zonas de ocio y los problemas de convivencia, entre otros factores.

El estudio de Gadeso recuerda que el ayuntamiento de Palma elabora un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que «en algunos de sus puntos está encontrando mucha resistencia por parte de las zonas afectadas», a lo que hay que unir el problema de la «saturación de coches» en Ciutat.

Encuesta ciudadana | El 81% de los encuestados señalan las dificultades de acceso a una vivienda Fuente: Baròmetres Gadeso

Cuatro de cada 10 encuestados dudan de que el PGOU pueda dar solución a los problemas de vivienda y de movilidad, mientras que el 39% cree que sí que puede dar herramientas para afrontar esta realidad. En todo caso, se trata de un documento bastante desconocido por parte de la ciudadanía. El 65% de los consultados por Gadeso para su barómetro del mes de junio asegura desconocer las claves del PGOU. El estudio pone el foco asimismo en la creación de nuevas plazas hoteleras turísticas y en sus repercusiones en el tejido de la ciudad. Unas plazas que, como apunta Gadeso, «contribuyen a reactivar los barrios y, consecuentemente, la economía de la zona, pero al mismo tiempo provocan un encarecimiento de las viviendas, que pasan a manos de inversores extranjeros que las rehabilitan y las alquila a unos precios imposibles para los residentes de la zona». Unos vecinos que se ven impelidos a desplazarse a otros barrios de su ciudad.

En cualquier caso, la mayoría de consultados por Gadeso no cree que se tengan que poner límites a la creación de nuevas plazas turísticas en el centro de Palma para poner freno a la gentrificación. Un 34% de los sondeados sostiene que «impulsan la economía y crean puestos de trabajo», mientras que el 23% afirma que ayudan a «conservar el patrimonio arquitectónico». Otro 23% sí apuesta por poner límites, porque «encarecen el precio de los alquileres» y un 22% cree que provocan la «pérdida de identidad de los barrios».

El análisis de Palma, la ciutat que volem? pone su foco igualmente en el «turismo y la convivencia». Una inquietud muy presente entre los residentes, ya que la mitad de los consultados (el 51%) por el barómetro considera que la actividad turística genera problemas de convivencia con los vecinos de las zonas afectadas.

Yendo más allá, el 58% de los consultados por Gadeso cree que deberían limitarse las terrazas y los locales de ocio nocturno, frente a un 29% de palmesanos que no lo ve necesario. Esos problemas de convivencia, concluye el estudio, se derivan del incivismo, la inseguridad, la prostitución y el choque intercultural.

Compartir el artículo

stats