Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Ayuntamiento de Palma anuncia ahora un plan de urgencia contra el desmadre y las terrazas

La reunión entre nueve entidades y el Ayuntamiento de Palma concluye sin más avances concretos | Las asociaciones de vecinos y el Consistorio se emplazan a un nuevo encuentro a final de mes mientras se estudian las propuestas

La calle Fábrica concentra la mayoría de quejas de los residentes de Santa Catalina Guillem Bosch

Varias semanas de quejas, polémicas y protestas vecinales han acabado en una rectificación del Ayuntamiento de Palma, que se ha comprometido ahora a elaborar un plan de urgencia contra el desmadre, el exceso de ruido y el abuso de las terrazas en varias barriadas de Palma.

Esa ha sido la principal conclusión de la reunión celebrada esta mañana en Cort con siete asociaciones de vecinos de Palma, además de la Federació de Veïns y Palma XXI, con cuatro concejalías del Consistorio, para tratar los problemas que el ocio y el incivismo están provocando en diferentes barrios de Ciutat. Después de dos horas de diálogo, el encuentro ha concluido sin más avances concretos, por lo que todos ellos se han emplazado a una nueva reunión el 28 de junio a la una de la tarde mientras el Consistorio estudia las propuestas de los residentes.

Han estado presentes las asociaciones del Terreno, Santa Catalina, Puig de Sant Pere, Llotja-Born, Canamunt, de la Mercè y la Calatrava. Sin embargo, ha habido consenso en que la «prioridad solidaria» de todos es lograr soluciones inmediatas sobre todo en Santa Catalina y Es Jonquet, puesto que son los que necesitan con más urgencia compatibilizar el ocio con la vida y el derecho al descanso de los residentes.

En declaraciones a los medios después de la Mesa de Convivencia, la presidenta de la Federació de Veïns, Maribel Alcázar, ha apuntado que para la próxima reunión los vecinos esperan que Cort ofrezca «soluciones con acciones concretas» y que no todo se quede de nuevo en una «declaración de intenciones». 

«No estamos en contra de los negocios, pero no pueden existir a costa de la vida de barrios enteros», ha aseverado la presidenta: «Estamos llegando a una situación límite, el problema se extiende por el resto de la ciudad», ha añadido.

Una de las principales medidas que los vecinos han puesto sobre la mesa es reducir la ocupación de las terrazas en un 50%: «En algunas calles los restaurantes ocupan más espacio en la vía pública que en sus propios establecimientos», lamentó Alcázar.

También exigen una revisión de los horarios de los locales de ocio nocturno «porque hay viviendas plurifamiliares pegadas a discotecas que abren hasta las cuatro de la madrugada», así como más presencia policial y una mayor contundencia en sus actuaciones.

Además, pidieron a Cort un repaso de todos los establecimientos problemáticos para verificar que cumplen la normativa, sobre todo la sanitaria, alimentaria, de trabajo y de insonorización.

Igualmente, los vecinos notaron durante la reunión la ausencia del alcalde de Palma, José Hila, que precisamente la entidad Barri Cívic de Santa Catalina calificó de «plantón»: «Así nos demuestra una vez más cuál es el respeto que nos tiene a los ciudadanos», publicó la asociación en las redes sociales el día anterior al encuentro. El Ayuntamiento, por su parte, contestó que esta reunión «nunca ha sido con el alcalde porque no se pidió nunca explícitamente que fuera con él».

Compartir el artículo

stats