Un Davallament del Crist de la Sang acordonado y sin besos

Palma celebra después de dos años el Davallament en la iglesia de l'Anunciació, aunque con la venerada imagen protegida para guardar una distancia prudencial con los fieles

El vídeo del Devallament del Crist de la Sang, uno de los actos más tradicionales de la Semana Santa en Mallorca

B. Ramon

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

A una distancia prudencial y sin besos. El Crist de la Sang ha podido salir por fin de su camarín, después de dos años, para que los fieles puedan venerarle, aunque durante el 'Davallament' se han tenido que respetar unas estrictas medidas de seguridad sanitaria por la pandemia de covid.

A las once de la mañana de ayer, después de la misa y el Vía Crucis, oficiados por los padres Wong Wanlin y Pere Capó, respectivamente, doce sobreposats han cargado con la imagen y la han llevado por la nave principal hasta las puertas del templo, aunque a diferencia de otros años, el Crist no ha paseado por el patio de los naranjos por la lluvia y para evitar aglomeraciones.

Después, los sobreposats han vuelto sobre sus pasos y han colocado definitivamente la imagen sobre el altar, entre gritos de júbilo y admiración por parte de los asistentes.

No ha sido hasta entonces cuando los prohoms se han apresurado para acordonar rápidamente al Cristo, de forma que nadie pudiera acercarse para tocarle. Una imagen inédita en Palma, puesto que otros años, una multitud de personas se aproximaba al Jesús yacente sobre la cruz para besarle y mostrar su devoción.

"Por favor, que nadie intente acercarse, pedimos a todos que se respeten las medidas", ha dicho el prior de la Sang justo antes de que el Cristo bajara las escaleras.

Momentos después, una vez recostado en la tarima, los asistentes se han colocado en una fila frente al altar. Uno por uno, llegaban al Cristo reclinado y le lanzaban besos en la distancia. Algunos fieles también le han dedicado oraciones y han depositado monedas.

El vicario episcopal de Patrimonio Histórico y Cultural, Francesc Vicens, ha asegurado a este diario que el Crist de la Sang es, junto a la Mare de Déu de Lluc, "una de las dos imágenes más veneradas en Mallorca".

Esta devoción se ha fraguado a lo largo de los siglos en la isla, ya que la talla ha recibido las oraciones de miles de personas que acudían a rezar por sus familiares enfermos en el Hospital General, ubicado justo al lado de l'Anunciació y muy vinculado al templo.

Vicens destaca que el fervor religioso por el Crist de la Sang también se debe a que la imagen preside cada año —exceptuando los tiempos de pandemia— la procesión del Jueves Santo, lo que ha creado una estrecha relación de cercanía con los devotos que siguen de cerca las celebraciones de la Semana Santa.

Habitualmente, la iglesia de l'Anunciació se llena a rebosar de fieles en el acto del 'Davallament'. Este año, en cambio, aunque el templo ha estado muy concurrido, la asistencia ha sido menor que en los años anteriores a la pandemia. Vicens lo achaca al mal tiempo y a las restricciones por la crisis sanitaria, que han hecho que el Crist no pueda salir a mostrarse al patio de los naranjos. Si bien, el responsable cree que habrá un goteo constante de personas en la iglesia durante los días en los que la imagen esté expuesta, ya que muchos prefieren evitar la masificación del 'Davallament' y acudir a la capilla más tarde.

Joan Montserrat, uno de los doce sobreposats de La Sang, asegura que es un "verdadero privilegio" cargar con el Crist: "No puedo describir con palabras la ilusión y el honor que sentimos", manifiesta. La talla que saldrá mañana, en la procesión del Jueves Santo, es una reproducción renacentista del siglo XVII, mientras que la imagen original es una construcción gótica del siglo XV y descansa en la sacristía de la iglesia.

Por su parte, el prior de l'Anunciació, Lluc Riera, ha agradecido la "responsabilidad" de los fieles, que "han comprendido y respetado las normas sanitarias" y pese a todo han sabido participar en el acto "expresando su devoción y amor al Crist de la Sang, una forma de expresar la fe cristiana".

Jueves y Viernes Santo, en directo

El ente público IB3 Televisió volverá a retransmitir en directo este año las procesiones del Crist de la Sang y la del Sant Enterrament en Palma. Ambas celebraciones tendrán lugar el Jueves y el Viernes Santo, respectivamente, a partir de las 18:40 horas hasta pasada la medianoche.

Además, por primera vez se podrá ver el final de la procesión del Sant Enterrament en la iglesia del Socors, donde se llevará a cabo una representación del entierro de Jesús.