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Diario de Mallorca

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Cort reclama al Obispado un solar junto a la parroquia de Son Rapinya y le acusa de «expolio»

La Iglesia asegura desconocer la ubicación exacta de la propiedad por falta de «documentación actualizada»

Un inmueble junto a la parroquia de Son Rapinya enfrenta a Cort y al Obispado de Mallorca.

El ayuntamiento de Palma reclamó ayer al Obispado de Mallorca que le devuelva un solar ubicado junto a la parroquia de Son Rapinya objeto de una inmatriculación errónea. Y lo hizo con rotundidad. «Es una gran indecencia que una institución que habla de moral de forma continua realice un expolio legalizando una operación ilegal», proclamó Neus Truyol, teniente de alcalde de Urbanismo del Cort. «Y actúa de esta manera y de una forma concertada con otras organizaciones y con ciertas filias políticas», añadió.

Asimismo, Truyol apuntó que el Ayuntamiento lleva un año negociando la devolución del inmueble, de propiedad municipal pero registrado a nombre del Obispado de Mallorca durante las inmatriculaciones extraordinarias que se realizaron en todo el país entre 1998 y 2015 gracias a una ley de José María Aznar. En conjunto, la Iglesia española inmatriculó más de 34.000 propiedades durante aquellos años aportando un simple certificado eclesiástico, de las que 137 se registraron a nombre de la diócesis mallorquina.

Truyol expresó su confianza en la pronta devolución del inmueble de Son Rapinya anexo a la parroquia y que se ha utilizado desde hace muchos años para eventos y actos diversos en la zona. «Haremos todo el trabajo posible para que se devuelva a los propietarios originales todos los bienes inmuebles que se han inmatriculado de una manera unidireccional y autoritaria», afirmó la teniente de alcalde.

El Obispado de Mallorca aseguró ayer a preguntas de este diario que desconoce cuál es la ubicación exacta del inmueble. En el listado de propiedades objeto de inmatriculaciones erróneas publicado el lunes por la Conferencia Episcopal, el registro aparece con la siguiente anotación: «Solar en Plaza Vicari Josep Llinàs,1». Se trata de la dirección de la parroquia, por lo que la diócesis esgrime que puede tratarse de cualquiera de los espacios de los que consta el conjunto religioso: la propia parroquia, la rectoría, una entrada ajardinada que ya es de titularidad pública y un ‘frontenis’, una superficie vallada ubicada en la parte trasera del templo.

«No tenemos documentación actualizada, y ese listado no nos da información suficiente para determinar que sea nuestra propiedad», indicaron desde el Obispado.

Ese inmueble es uno de los doce inmatriculados erróneamente a nombre del Obispado de Mallorca entre 1998 y 2015. Y la diócesis asume que no puede identificar a la mayoría de ellos por falta de datos, ya que ni siquiera aparece una dirección física asociada al registro.

Més pide llegar a la dictadura

Además del inmueble de Son Rapinya, el listado de inmatriculados en Palma incluye una iglesia, dos viviendas y un edificio, identificados únicamente con un número de registro de la propiedad en Palma. El problema es que esos inmuebles están mezclados con registros de otros municipios y, esgrime la diócesis, no existe la seguridad de que estén físicamente ubicados en Ciutat.

Por su parte, Més per Mallorca pidió ampliar a la época de la dictadura la investigación sobre los bienes inmuebles inmatriculados porque consideró necesario «profundizar más».

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