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Entrevista
Francisco Bonnín

«El urbanismo irracional del barrio de Son Dameto ya no tiene cura»

Para Francisco Bonnín, uno de los mayores problemas de la zona es la falta de sitio para aparcar, aunque tiene «difícil solución»

Francisco Bonnín, frente a la sede de su asociación. | B.RAMON

Los que lo conocen aseguran que Francisco Bonnín es un hombre implicado y comprometido con todo lo que hace. Y no cabe duda: hoy hace 30 años que fundó la Asociación de Vecinos Son Dameto-Son Pisà, y pese a llevar 27 al mando, sigue ejerciendo con la misma ilusión y el ímpetu del primer día. A las 12:30 horas, en el parque de Son Dameto, el coro del barrio da un concierto conmemorativo para celebrar el aniversario del nacimiento de la asociación.

Si echa la vista atrás, ¿cuáles son los mayores logros de la asociación desde que se fundó?

Primero, la canalización de aguas pluviales. Esto era un desastre, cada vez que llovía se inundaban las casas. Y después, sin duda, el parque de Son Dameto. Fue una lucha muy dura e intensa, pero lo conseguimos.

Respecto a su trayectoria como presidente, ¿a qué retos le ha costado más enfrentarse?

Recuerdo cuando quisieron construir una gasolinera en un terreno ilegal, en el camino vecinal de Son Rapinya. Nos opusimos y después de mucho trabajo conseguimos que no se hiciera.

¿Qué queda pendiente por hacer en el barrio?

Un equipamiento deportivo, y uno sociocultural. Pero, sobre todo, uno de los mayores problemas es la falta de sitio para aparcar. Y tiene difícil solución.

¿Tan grave es?

Mucho. En Son Dameto hay un desarrollo urbanístico totalmente irracional, y eso ya no tiene cura. Hay muchas fincas sin aparcamientos, y calles muy estrechas, como la de Martí Boneo, con edificios muy grandes y muy poco sitio para aparcar. Está claro que cuando se hizo el barrio, no se previó este detalle.

¿Rediseñar la zona azul o un parking municipal ayudaría?

Sería una solución parcial. Respecto al parking, se hiciera donde se hiciera, todavía habría problemas. Además, la presión aumenta a medida que se amplía la zona ORA. Si pones aparcamiento de pago en el barrio de al lado, todos vendrán a aparcar aquí.

¿Cómo ha sido la relación con los distintos alcaldes?

Siempre cordial, y aunque no hemos estado exentos de algún que otro problema, prefiero quedarme con los buenos recuerdos.

¿Por ejemplo?

Con Catalina Cirer se hizo el parque de Son Dameto, y con Joan Fageda la zona verde de la calle Dragonera. Ahora, con José Hila, se ha ejecutado otra zona verde entre la calle Martín Boneo y la de Andreu Jaume i Nadal.

¿Y si tuviera que destacar a uno en especial?

De alcaldes no te sé decir. Pero sí te diré que con quien tenemos mejor relación, diálogo y consenso es con Angélica Pastor, la regidora del área de Infraestructuras. Nos ha atendido y escuchado, no podemos pedir más. Y eso que a veces tengo la sensación de que el Ayuntamiento, más que un gobierno de consensos, es un reino de taifas.

¿Qué quiere decir?

Me da la impresión de que cada área va por su camino, son muy independientes y el alcalde lo tiene muy difícil para coordinarlas todas. No están cohesionadas, y eso perjudica a la eficacia del Ayuntamiento. Pero eso solo es una sensación mía.

Dígame una propuesta que nunca haya salido adelante.

El equipamiento deportivo. Llevamos pidiéndolo desde que nació la asociación. El pretexto de hoy es que no hay dinero, pero hace 30 años nunca decían eso, la respuesta era «vamos a ver cómo lo arreglamos». Pero últimamente solo nos dicen que no hay dinero. Y cuando nos dan esa respuesta, se acabó. No hay posibilidades.

Entonces, ¿ese equipamiento es una de las prioridades?

Sigue siendo muy importante, pero entra en conflicto con el tema del aparcamiento. Si seguimos lo que dice el Plan Especial de Reforma Interior (PERI), habría que convertir un parking de 124 plazas en un centro deportivo. Además, eso cuesta muchísimo dinero. Nos dirán que hay otras prioridades en otros barrios.

El cor de Son Dameto da un concierto hoy. Una entidad musical que nace de la sección Gent gran, y que ha recibido innumerables premios. ¿Lo incluye entre los grandes logros de la asociación?

Sin duda alguna, sí. Creemos firmemente en el envejecimiento activo; es uno de nuestros lemas. Combatimos la soledad que sufre la gente mayor y queremos que vengan, que participen, que se relacionen y se sientan útiles. Además de dinamizar el barrio, queremos ayudar a la gente, por eso también tenemos una escuela de castellano para inmigrantes. Nosotros trabajamos así, por el bien de la barriada, y nos olvidamos de todos los intentos de influencias políticas. Al final, lo que nos interesa es mejorar la calidad de vida en el barrio. Y esto lo tengo claro: la gente habla de asociaciones de vecinos, pero apenas se valoran porque, realmente, se desconoce el gran trabajo que hacen.

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