No habrá avalancha de proyectos urbanísticos antes de la aprobación del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Palma. Y si la hay no tendrá consecuencias negativas puesto que las propuestas que se presenten ya se aprobarán o denegarán en función de la previsión de la nueva normativa urbanística y, en cualquier caso, la que sea más restrictiva.

Así lo ha afirmado esta mañana la teniente de alcalde de Modelo de Ciudad, Neus Truyol, que ha comparecido ante los medios de comunicación para explicar que la junta de gobierno ha dalo luz verde sin contratiempos a la propuesta de nuevo Plan General, cuya aprobación inicial se producirá en el pleno de este mismo mes con el fin de proseguir la tramitación administrativa hasta su aprobación definitiva.

Truyol ha recordado que, si bien una vez aprobado inicialmente el plan no se produce formalmente una suspensión de la concesión de licencias urbanísticas y de actividad, entra en funcionamiento un mecanismo que, por un lado, garantiza el mantenimiento de la actividad y, al mismo tiempo, impide que se cuelen proyectos que estén en contra del nuevo planeamiento ya que que será de aplicación la normativa de los dos planes generales (el actual que aún está vigente) y la previsión que se incluya en el nuevo.

Además, la teniente de alcalde ha recordado que, a lo largo de estos últimos años, se han ido aprobando moratorias y normativa más restrictiva que la prevista en el Plan General actual, como la que obliga a que la comisión del Centro Histórico ha de aprobar expresamente cualquier proyecto que implique el derribo de un edificio construido con anterioridad a 1956 esté o no catalogado, o la normativa restrictiva relacionada con la implantación de nuevos establecimientos turísticos.

Además, a cualquier proyecto presentado tres meses antes de la aprobación inicial del plan se le aplica la normativa más restrictiva que contemple el planeamiento actual o el nuevo. En función de esta norma, si el pleno de este mes aprueba inicialmente el nuevo Plan General, todos dos los proyectos presentados a partir del pasado mes de agosto se concederán ya con la normativa más restrictiva.

Tras la aprobación de la propuesta por la junta de gobierno, Truyol ha calificado en nuevo Plan General como "ambicioso, realista y necesario" en el que se "recogen propuestas del tejido social y empresarial" y que pretende dar respuesta a cinco grandes retos.

Según Truyol, se adoptan medidas para garantizar el acceso a una vivienda digna; se diseñan actuaciones para paliar y encarar el cambio climático, para garantizar y favorecer la diversificación económica poniendo coto a la prevalencia de la actividad turística y se adoptan medidas para mejorar los equipamientos y los espacios públicos en las barriadas infradotadas. Por último, se generaliza la normativa proteccionista a toda la ciudad y no solo en el centro histórico.