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Los vecinos de la plaza Quadrado temen la invasión de terrazas tras hacerla peatonal

Desde Cort responden que no hay ninguna petición para instalar mesas de bar en este espacio, aunque la normativa lo permite

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Los vecinos de la plaza Quadrado temen la invasión de terrazas tras hacerla peatonal DM

La Associació de Veïnats de Canamunt recela de los cambios que el ayuntamiento de Palma ha realizado en la plaza Quadrado, peatonalizada, y está en fase de «movilización preventiva» ante el temor de que el espacio que ha quedado libre de coches sea ocupado por terrazas de bares y restaurantes, como ha ocurrido en la plaza Banc de l’Oli o en la del Mercadal.

Los residentes en la plaza Quadrado aseguran que se encontraron con la reordenación de la plaza de la noche a la mañana, sin recibir información por parte del Consistorio.

Manel Domènech, de la asociación Canamunt, que considera que esta reordenación y peatonalización «no era necesaria porque no era una plaza problemática», critica que el Ayuntamiento no haya contado con la opinión de los vecinos, especialmente cuando se trata de un barrio con una asociación vecinal muy activa, como es la suya, y un ateneo popular «que funciona» como es L’Elèctrica, situado en la misma plaza Quadrado.

«Vamos a lo de siempre, a la gentrificación», denuncia Domènech sobre el futuro de esta plaza una vez peatonalizada. Añade que los vecinos sin parking propio son los más perjudicados, ya que no pueden aparcar cerca de su casa y la alternativa del estacionamiento de la plaza Major que ha ofrecido Cort «queda un poco lejos, además de tener que hacer una gran vuelta», debido al cambio de sentido de calles.

La eliminación de las cerca de 50 plazas de aparcamiento ha implicado también que una vecina con una discapacidad física se haya quedado sin su reserva de espacio para estacionar, según denuncian otros afectados por esta peatonalización.

Al igual que Domènech, otro vecino también acusa a Cort de practicar una política «de hechos consumados», porque asegura que los residentes no fueron informados de esta reordenación, y de «gentrificación institucional». «Nos preocupa mucho que se puedan poner terrazas», añade este vecino.

Sobre esta cuestión, desde el área de Gobierno interior aseguran que no han recibido ninguna solicitud para instalar terrazas en esta plaza aunque la normativa lo permita. Si se da el caso, los delineantes del Ayuntamiento estudiarán la zona, añaden las mismas fuentes municipales.

El pasado mes de julio, cuando el Consistorio anunció que iba a peatonalizar la plaza, como una iniciativa del plan Palma Camina, el regidor de Participación ciudadana y Gobierno interior, Alberto Jarabo, manifestó que se iba a redactar un plan de usos para limitar la instalación de terrazas de bares y restaurantes y así evitar que este espacio quedase invadido por estos establecimientos.

Las inmobiliarias ofrecen sus servicios para vender los pisos

Los residentes en la plaza Quadrado ya han recibido folletos de inmobiliarias con información y el contacto de sus agentes por si están interesados en vender sus pisos. «El propio Ayuntamiento fomenta la gentrificación, parece que quiere expulsar a los mallorquines, que votan, y sustituirlos por guiris que no les votan», afirma un vecino. La plaza Quadrado fue construida en el s. XIX y hasta 1885 acogió el antiguo convento de la Consolació. A propuesta de Eusebi Estada, Cort recuperó en 1887 este espacio.

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