Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Vandalismo de autor en la muralla renacentista de Palma

La empresa Refoart espera la autorización de Patrimonio para iniciar las pruebas de limpieza de grafitis en este Bien de Interés Cultural

9

Vandalismo de autor en la muralla B. Ramon

Desde el Baluard del Príncep a s’Hort del Rei. Las pintadas se extienden por diferentes puntos de la ‘murada’ renacentista; algunas de estas agresiones llevan años plasmadas sobre la histórica piedra y otras son muy recientes.

6

Atribuyen daños al patrimonio a dos menores por un grafiti en Parc de la Mar Ajuntament de Palma

Dos menores de edad han sido imputados por un presunto delito de daños al patrimonio de la ciudad al haber pintado grafitis en la muralla renacentista de Palma, monumento protegido como Bien de Interés Cultural, pero maltratado por el vandalismo. Hace tan solo unos días, una gran pintada de color naranja ha aparecido en el Baluard del Príncep, muy cerca de otra que lleva casi cuatro años coronando esta parte del monumento.

El Baluard del Príncep y las puertas de la muralla y el túnel del antiguo ferrocarril son las zonas más castigadas, repletas no solo de grafitis, sino de basura, suciedad y olor a orín.

La empresa Refoart, adjudicataria del contrato de limpieza y rehabilitación de la muralla, está a la espera de la autorización del departamento de Patrimonio para iniciar las pruebas de eliminación de las pintadas, después de haber presentado su propuesta de actuación.

El aparejador Gabriel Cárdenas, de Refoart, no puede precisar cuántas pintadas hay sobre la histórica piedra, aunque han comprobado que proliferan en los túneles y accesos al Parc de la Mar. 

Cárdenas confirma que ya se ha presentado al Consell de Mallorca la propuesta detallada de cómo pretenden eliminar los grafitis. Se trata de una limpieza mediante microproyecciones de silicato de aluminio, un método abrasivo con un producto árido que utilizado con la presión adecuada permitirá borrar las pintadas.

Una vez que tengan la autorización de Patrimonio, Refoart comenzará con las pruebas antes de iniciar la limpieza, que comenzará donde el Ayuntamiento decida, explica Cárdenas.

Este experto en rehabilitaciones de edificios históricos y monumentos es consciente de lo que supone trabajar contra el vandalismo. «A medida que limpiemos, se volverá a pintar, porque esto es como una pizarra», afirma de la muralla. 

Antes de la adjudicación de este contrato de limpieza era Emaya la encargada de borrar grafitis de la muralla, pero solo en la parte reformada, no en la parte antigua. Entre 2019 hasta ahora, se han realizado doce actuaciones de limpieza de pintadas, informa la empresa pública.

Para este reportaje, la Policía Local de Palma no ha podido facilitar datos sobre el número de pintadas vandálicas que tienen registradas ni de cuántos ‘autores’ tienen identificados . Sí han indicado que se realiza «una tarea especializada en el seguimiento y control de grafitis por parte del Grupo de Investigación y Seguimiento de Denuncias (GISD)», que consiste «en la localización de obras vandálicas, su registro en un catálogo de grafitis y su posterior comprobación para ver si coincide con presuntos grafiteros identificados». 

Para llevar ese control, el departamento «se nutre del trabajo conjunto de toda la policía local durante el desarrollo de sus tareas ordinarias y realiza inspecciones y controles ex profeso y se atiende a las denuncias ciudadanas sobre esta materia», añaden fuentes policiales.

La lucha ciudadana contra las pintadas vandálicas en Palma está liderada por ARCA, la Associació per a la Revitalització dels Centres Antics, que desde hace años denuncia cada grafiti que detecta en un edificio o elemento histórico y que reclama a las instituciones que actúen, a la vez que denuncia la falta de vigilancia. «Hay pintadas vandálicas en la murada de Palma desde hace tres y cuatro años. Una ciudad que valora su patrimonio y su paisaje urbano no puede mantener ni una semana ni un mes una agresión contra su historia, ya no digamos un año o tres o cuatro, como está pasando. Demuestra un desprecio hacia uno mismo», afirma Àngels Fermoselle, portavoz de esta entidad conservacionista.

ARCA denunció en 2019 que un gran grafiti llevaba coronando el Baluard del Príncep casi dos años. Y ahí siguen esas letras azules, ahora acompañadas por otro grafiti de iguales dimensiones e impacto.

«Los perjuicios a la muralla no es solo de pintadas vandálicas, también han dejado crecer plantas hasta que han formado troncos de árboles, hecho que quiebra las piedras y produce un mal terrible», añade Fermoselle. Ejemplo de ello está en la puerta de la muralla que conecta con la calle Portella, donde se aprecian las ramificaciones de un árbol. 

Fermoselle cree que el Ayuntamiento ha tardado «demasiados años en sacar el concurso de mantenimiento y rehabilitación de la murada» y pese a que confía en la profesionalidad de Refoart, ARCA considera que «Cort debería tener personal propio suficiente para llevar a cabo los informes y trabajos de conservación del Patrimonio público», una demanda histórica de esta entidad. 

Aunque la Policía Local asegura que lleva un control de las pintadas, para la portavoz de ARCA «es obvio que la vigilancia no existe. Basta ver los restos de botellón que hay todos los domingos por la mañana a lo largo del Baluard del Príncep y Dalt Murada. Si no hay vigilancia y no se exige respeto, el problema del incivismo destructor va a más», concluye Àngels Fermoselle.

Compartir el artículo

stats