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Teresa Torres, madre de Alba: «Todavía no tenemos rampa y encima tengo que pagar»

La madre de la joven con parálisis cerebral reclama la colaboración de empresas que puedan aportar materiales para la obra, cuyo coste asciende a más de 8.800 euros, más de 3.000 solo en tasas de Cort

Teresa Torres mete a su hija Alba en casa, en brazos, como cada día, por culpa de los seis escalones que les separan de la calle. | MANU MIELNIEZUK

Teresa Torres, la madre de Alba, la joven con parálisis cerebral y autismo que lleva nueve años esperando tener una rampa de acceso a su casa, dice estar harta de dar explicaciones a todos los que creen que ya tiene la obra hecha y que se la ha construido el Ayuntamiento. «Ni tengo rampa y encima tengo que pagar», aclara Torres. El coste de este acceso adaptado se dispara a más de 8.800 euros y eso que cuenta con una empresa que no le cobrará la mano de obra. Por ello, esta mujer hace un llamamiento a quienes puedan proporcionarle el material de forma gratuita.

Teresa sigue cogiendo en brazos a su hija cada día para superar las escaleras de acceso a su casa, en la calle Miquel Forteza i Pinya. «Alba es ya una mujer de 15 años y pesa unos 60 kilos. Llega un punto que no sales a la calle», relata esta madre sobre lo que le supone algo tan normal como dar un paseo.

La ansiada rampa está más cerca, pero todavía no la tienen. Para comenzar con la obra, el Consistorio, como en cualquier otro caso, exige el pago de la licencia de obra, 264,46 euros, otros 405,31 euros en concepto de Impuesto sobre construcciones, instalaciones y obra, y una fianza de 2.483 euros por la cesión durante 30 años del espacio público donde se construirá la rampa. «Para el Ayuntamiento, 3.000 euros no son nada, pero para nosotros, sí», afirma Torres.

Tras entrar a Alba, que tiene 15 años y pesa 60 kilos, queda cargar con la silla y la mochila. | MANU MIELNIEZUK

Teresa y la familia que reside en el portal vecino, que se ha sumado a la petición de esta rampa porque también la necesitan, cuentan con la colaboración de la empresa La casa 10 Construcciones, que pone la mano de obra gratuita. Aun así, entre el material, presupuestado en 3.850 euros, y el coste de los seguros de los trabajadores, 1.800 euros más, la rampa saldrá por 5.650 euros, sin tener en cuenta la barandilla que hay que instalar.

La madre de Alba no sabe muy bien cómo conseguir ayuda para asumir todo este coste, asegura que no quiere nada más que no sea lo justo para construir la rampa, por lo que cree que la colaboración de alguna empresa que pueda regalar el material sería lo más adecuado. «Yo lo que necesito es que alguien aporte los materiales», dice, mentalizada de pagar las tasas a Cort y el seguro de los obreros. Para quien pueda colaborar, Teresa pide que se pongan en contacto con ella a través de la asociación ARKA Tapones Solidarios, de la que forma parte.

En estos nueve años, Torres ha contado con la ayuda de los arquitectos Félix Pastor y Eduardo Alcántara, del estudio 2AT. Alcántara destaca el hecho de que este caso haya conseguido simplificar la burocracia en cuestiones de accesibilidad: «Fuimos los primeros que lo iniciamos y ha servido para llamar la atención y para que la Administración vea que la tramitación que pedía era un camino de clavos». El arquitecto también quiere destacar «la sensibilidad» demostrada por los responsables del área de Infraestructuras.

Angélica Pastor se implicó en este caso al asumir esa concejalía, de la que depende Accesibilidad. «Hemos conseguido que se simplifique el procedimiento administrativo», coincide con Alcántara. Y aunque reconoce el «compromiso» de todos los técnicos y el trabajo realizado, admite que «el mayor esfuerzo lo han realizado los afectados».

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