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La APB saca a concurso el local del restaurante Ca n’Eduardo en el puerto

Los propietarios del negocio estudian las posibilidades de optar a la nueva concesión, que se ofrece por un plazo de cinco años

La APB saca a concurso el local del restaurante Ca n’Eduardo en el puerto. Guillem Bosch

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha sacado a concurso la concesión del local que desde hace casi 80 años acoge el conocido restaurante Ca n’Eduardo. Los responsables de este negocio estudian ahora las posibilidades que tienen de continuar en este emplazamiento, sobre la lonja del pescado, y optar a la renovación de contrato, mientras siguen con su actividad mediante una autorización de ocupación hasta que se resuelva este concurso.

Después de que finalizara la concesión que tenía hasta ahora Ca n’Eduardo, la APB ha sacado a concurso la explotación del local y la terraza situados en el edificio del Contramuelle-Mollet con una tasa de ocupación de 41.772,89 euros y una tasa de actividad del 4%.

Cabe recordar que este edificio será derribado en unos años y sus servicios se trasladarán a otro punto del puerto, según se contempla en el proyecto de reforma de esta zona.

Por ello, la concesión que ha salido a concurso es por un plazo de cinco años pero podrá ser prorrogada hasta un máximo de siete y medio si el edificio aún continúa en pie y su actividad, la de lonja del pescado, no se ha trasladado a su nueva ubicación.

Biel Cerdà, copropietario de Ca n’Eduardo, confirmó ayer que están estudiando las condiciones, «un poco más duras», que la APB ha impuesto para otorgar la nueva concesión antes de decidir si presentarán una oferta. Su deseo es el de permanecer en el mismo lugar donde llevan casi 80 años, pero también tienen claro que no optarán a seguir con el restaurante abierto a cualquier coste. «Nos interesa, pero si viene alguien y ofrece lo que nosotros no podemos, tener abierto para perder dinero....», comentó Cerdà.

El local sale a concurso en su estado primitivo, es decir, sin ningún tipo de equipamiento, por lo que si acaba en manos de otro concesionario, Biel Cerdà calcula que este deberá realizar una inversión inicial de cerca de «un millón de euros» para instalar los equipos de extracción de humos, el aire acondicionado, las neveras, cocina, mesas, sillas... Para este empresario, se trata de una inversión muy elevada teniendo en cuenta que es por un plazo limitado, y que el edificio desaparecerá con la reforma portuaria.

Sobre la adecuación del local, desde la APB se confirmó que las obras correrán a cargo del concesionario del local, que únicamente puede tener el uso de restaurante.

Por otra parte, los responsables de Ca n’Eduardo cuentan con la ‘tranquilidad’ de que el personal que tienen sería subrogado a la nueva concesionaria, por lo que de este modo, en caso de no renovar la concesión, podrían estudiar con más tiempo dónde reabrir.

Ca n’Eduardo es uno de los restaurantes más conocidos de Palma y forma parte del catálogo de establecimientos emblemáticos de Palma desde 2019.

Concesión de la lonja

Al igual que el local para restaurante, el Consejo de Administración de la APB también acordó el pasado 28 de julio sacar a concurso público la explotación de la lonja del pescado, igualmente por un plazo de cinco años.

Tal como ha indicado la Autoridad Portuaria, en estas instalaciones se subastará o venderá pesca fresca capturada por la flota con base en el puerto de Palma y de otros puertos de Mallorca y se suministrarán cajones y envases, así como otros servicios que pueda proponer el licitador.

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