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El TSJB anula la limitación del horario de un bar de sa Llotja

Cort limitó la ocupación de la terraza alegando quejas de los vecinos por ruidos

Cort limitó hace dos años el horario del uso de las terrazas de sa Llotja.

Cort limitó hace dos años el horario del uso de las terrazas de sa Llotja. B. Ramon

El propietario de un conocido bar de la zona de sa Llotja de Palma ha conseguido que los tribunales anulen la reducción del horario del local, impuesto por el Ayuntamiento de la ciudad. El TSJB, a través de una reciente sentencia, cuestiona el procedimiento utilizado por Cort, que decidió la reducción de la actividad de los negocios de esta zona de ocio, alegando que los vecinos se quejaban del ruido. El tribunal considera que no se podía adoptar esta drástica medida, que suponía un grave perjuicio económico para los vecinos, sin haber iniciado el correspondiente expediente y, sobre todo, sin haber escuchado a los empresarios afectados. En este caso este local obtuvo en enero de 2919 una licencia de actividad. Cort le permitía ocupar 42 metros cuadrados de la vía pública. Podía explotar esta terraza exterior desde las siete de la mañana a las doce de la noche. Los viernes, sábados y vísperas de festivos el horario se ampliaba media hora más.

Sin embargo, cuatro meses más tarde las condiciones cambiaron. El negocio solo podía abrir la terraza a partir de las ocho de la mañana y debía servir la última mesa a las once de la noche. Es decir, reducía dos horas diarias la actividad del negocio.

El Consistorio obligaba al bar a abrir una hora más tarde y a cerrar una hora antes la terraza

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El Ayuntamiento justificó que había modificado estos horarios porque había cometido un error material en la licencia de actividad. Y, además, apelaba a que se trataba de una licencia de ocupación de un espacio público, que podía ser revocada o modificada unilateralmente por el Consistorio en cualquier momento, por razones de orden público, sin derecho a indemnizar al perjudicado. Las razones eran las quejas de los vecinos por el exceso de ruido.

El tribunal considera que frente a una modificación tan drástica de las condiciones de una licencia, el perjudicado tiene derecho a ser al menos escuchado. Y en este caso se trató de una decisión unilateral de Cort, sin tener en cuenta la opinión de los empresarios de los locales afectados por esta limitación horaria.

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