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Aprobada la prolongación del emisario de la depuradora para preservar la posidonia

El proyecto de evaluación ambiental de la nueva planta de tratamiento de aguas residuales de Palma incorpora la petición de Emaya de alargar la tubería para el vertido del agua tratada a casi cinco kilómetros de la costa

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El proyecto de impacto ambiental de la construcción de la nueva depuradora de aguas residuales de Palma, aprobado por la dirección general de Calidad y Evaluación Ambiental del ministerio para la Transición Ecológica, incorpora una petición de la Empresa Municipal d’Aigües i Clavegueram (Emaya) en relación a la construcción del nuevo emisario submarino.

La empresa municipal había solicitado la modificación del proyecto inicialmente redactado por el Ministerio con el fin de prolongar el emisario submarino previsto hasta una distancia de la costa de 4.969 metros (4B) en lugar de los 1.233 metros (4A), que coinciden con la tubería actual.

La empresa municipal había considerado que la prolongación del emisario a una distancia de casi cinco kilometros de la costa y a una profundidad de la zona de vertido de 36 metros era medioambientalmente preferible que la propuesta inicialmente, que coincide con la longitud de la tubería actual, puesto que se aleja de la pradera de posidonia.

Ampliación y remodelación de la EDAR de PALMA II y emisario

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La propuesta va a suponer un incremento de los costes inicialmente previstos para el nuevo emisario, hasta alcanzar la cifra de «entre 30 y 35 millones», tal como puso de manifiesto Rosa Cobos, directora general de las sociedad mercantil estatal Aguas de las Cuencas de España (Acuaes), que ejecutará las obras tanto de la nueva depuradora como del emisario.

Precisamente el pasado 25 de junio Acuaes y Emaya firmaron el convenio que permitirá invertir 142 millones en la construcción de la nueva depuradora de Palma. En el documento, por el que la sociedad estatal se compromete a aportar, a través de los fondos europeos para la recuperación, el 80% del coste de la nueva planta de tratamiento de aguas residuales, no figuraba el nuevo emisario puesto que en aquel momento se estaba a la espera de la aprobación del documento de evaluación ambiental. El 20% restante será aportado pro el Govern balear. No obstante, Cobos manifestó que tanto la construcción como la financiación del nuevo emisario se incorporarían como una «adenda» al convenio.

El presidente de Emaya, Ramon Perpinyà, manifestó ayer su satisfacción por la solución adoptada en relación al emisario de la nueva depuradora, que recoge la declaración de impacto ambiental. Perpinyà recordó que, tal como había reclamado tanto el Ayuntamiento como Emaya, el nuevo emisario, de casi cinco kilómetros de longitud y que llegará a 37 metros de profundidad, «permitirá la preservación del entorno marino, en especial de las praderas de posidonia, puesto que el punto de vertido se aleja considerablemente de esta planta. Desde la empresa municipal se insiste en que el emisario se utiliza para el vertido del agua depurada que puntualmente no se pueda reutilizar y que el objetivo de la empresa municipal es el de incrementar la utilización de agua regenerada, «lo que reducirá al mínimo los vertidos a través del emisario».

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