El Estado, a través del ministerio de Transición Ecológica que dirige Teresa Ribera, también va a aportar de fondos propios o con cargo a los fondos europeos de recuperación, los "30 o 35 millones" necesarios para la ejecución de un nuevo emisario submarino que dará servicio a la nueva planta depuradora de Palma. Así lo ha confirmado esta mañana Rosa Cobo, la directora general de Acuaes, la empresa pública estatal dependiente del ministerio de Transición Ecológica, que se encarga de la ejecución de infraestructuras hidráulicas y de saneamiento en toda España.

Cobo ha afirmado que el proyecto del nuevo colector, que previsiblemente estará en funcionamiento cuando en 2025 también lo esté la nueva depuradora, se añadirá como una "adenda" al convenio suscrito esta mañana entre esta organismo estatal y Emaya para la financiación y ejecución de la nueva depuradora de Palma, que también da servicio a los municipios de Marratxí, Esporles y Bunyola.

En estos momentos el proyucto de este nuevo emisario se encuentra en período de alegaciones ya que Emaya solicitó un cambio en las previsiones iniciales con el fin de alargar la longitud de la tubería para alejar la zona de vertido del agua ya tratada y situarla a los 30 metros de profundidad, lejos de la pradera de posidonia existente en el fondo de la bahía de Palma. Si bien el presidente de Emaya, Ramon Perpinyà ha manifestado que la nueva depuradora podría comenzar a funcionar con el viejo emisario, desde el punto de vista medioambiental sería mucho mejor que lo hicieran de forma simultánea, tal como se pretende inicialmente.

El convenio firmado esta mañana en Bellver, por el que el Estado se compromete a financiar el 80%, con los fondos de recuperación europeos, lo que supone una cantidad de 108 millones, la nueva depuradora de Palma ha sido calificado tanto por el alcalde de Palma, José Hila, como por la presidenta del Govern, Francina Armengol, y la directora general de Acuaes, Rosa Cobo, como de histórico. Las tres administraciones han reconocido la tardanza en la ejecución de esta obra, que el Estado ya había calificado como de "interés general en 1993", sin que la infraestructura se hubiera ejecutado.

El convenio contempla que el Govern aportará el 20% restante de la financiación necesaria para la ejecución de la planta. Cobo ha manifestado que probablemente antes de que finalice el presente año se podrá iniciar el proceso de licitación, que incluirá tanto la redacción del proyecto de ejecución como al realización de la obra, hecho que acortará plazos, con el fin de que los trabajos puedan iniciarse a finales de 2022 o principios de 2023 y la nueva planta esté en funcionamiento en 2025.

La nueva depuradora, que sustituirá a la existente en el Coll d'en Rabassa y complementa a la de Sant Jordi, que data de 2005, tendrá una capacidad de depuración de 90.000 metros cúbicos de agua residual al día, lo que supone duplicar el volumen actual y es el equivalente a la producción de una población de un millón de habitantes. Reducirá los niveles de Plomo y Nitrógeno en el agua tratada, tendrá incorporado un tratamiento de fangos, además de un tratamiento terciario, hecho que hará que el agua tratada sea apta par el riego