«Decepción» es el sentimiento con el que salieron las tres madres que ayer presentaron a la concejala de Infraestructuras de Cort, Angélica Pastor, las casi 25.000 firmas recogidas a través de una plataforma digital reclamando «un verdadero parque inclusivo en Palma» para que pueda ser utilizado por menores con dificultades de movilidad y otras discapacidades.

Consideran que el parque que se anuncia como inclusivo que se ha puesto en funcionamiento en sa Riera alrededor del juego que emula al castillo de Bellver y que se incendió parcialmente, «no lo es totalmente», pese a las explicaciones dadas por la concejala y por los técnicos de accesibilidad del departamento que dirige Pastor.

Les explicaron que, efectivamente, «hay un aparte del parque que no es accesible para todos», aunque desde Cort la circunscriben a la zona del antiguo castillo. No obstante, según Cati Martínez, una de las madres que han impulsado la iniciativa, también hay zonas del nuevo parque que tampoco lo son, como por ejemplo los columpios, que carecen de un arnés, por lo que no pueden ser utilizados por todos los menores.

La concejala se comprometió a introducir mejoras en este parque y a que lo visitaran con técnicos de accesibilidad con el fin de concretar los cambios que se pueden introducir, aunque les advirtió sobre las dificultades de conseguir la accesibilidad universal para determinadas minusvalías.

En relación al proyecto de parque inclusivo que debía realizarse en la nueva zona verde de la Femu y que se incluyó en los presupuestos participativos de hace tres años por votación popular, la concejala les ofreció la posibilidad de participar en la redacción del proyecto que, aseguró, los técnicos de su departamento ya han iniciado.

Pastor explicó que hasta hace apenas tres meses el Ayuntamiento no podía hacer nada en esta zona verde pública puesto que no había sido recepcionada aún por la administración municipal. El proyecto ganador, presupuestado en 100.000 euros, requiere la redacción de un proyecto y de la consiguiente consignación económica para poder realizar el gasto una vez éste esté redactado.