Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Cort tarda diez meses en conceder 150 euros de subvención para actividades de verano

Las ayudas concedidas el año pasado por el Consell de Mallorca debido a la pandemia aún se están tramitando por parte del Ayuntamiento

Las actividades se realizaron en julio y agosto de 2020. | ESPIRAL

El ayuntamiento de Palma tarda apenas 48 horas en conceder una licencia para poder abrir un bar, ocupar la vía pública con mesas y sillas o conceder un permiso para la realización de obras cuyos presupuestos suman miles de euros. No obstante, ha necesitado casi diez meses para resolver las solicitudes de subvención para las actividades de verano del año pasado, cuya cuantía, como máximo, no puede superar los 150 euros.

En julio del año pasado, en plena desescalada de la pandemia provocada por la covid-19, el Consell de Mallorca lanzó una línea de subvenciones para la realización de actividades deportivas y de ocio de verano para los menores. Al ayuntamiento de Palma, en función del baremo aplicado por la institución supramunicipal relacionado con la población existente en 2019, le correspondieron 300.000 euros. Se trata de una suma muy importante y que Cort nunca había tenido a su disposición para sufragar actividades veraniegas.

Mientras que Cort, como entidad colaboradora, contó con el dinero de manera casi automática puesto que el Consell lo puso a su disposición, al igual que al resto de los ayuntamientos que participaron en el programa, con la presentación de una «declaración responsable», las familias que solicitaron las ayudas han tenido que padecer un auténtico «calvario» administrativo, cuyas gestiones se han agravado con las limitaciones de presencialidad debido a la pandemia.

Tal como se establecía en las bases para solicitar las ayudas, se subvencionaban actividades de ocio y tiempo libre realizadas entre el período comprendido entre la fecha de finalización del período escolar hasta el inicio del curso siguiente. Por cada menor con edades comprendidas entre los 3 y 15 años se podía solicitar un máximo de 150 euros al mes o de 75 euros en el caso de que la actividad fuera quincenal. En Cort las solicitudes, que podían presentarse en cualquier registro del Ayuntamiento o público, debían ir acompañadas, de entre otra documentación, de un certificado bancario.

No obstante, cuando se procedía a rellenar la documentación para realizar la solicitud, además de los datos personales y una serie de declaraciones, entre las que se incluyen no ser deudor con la Seguridad Social o con el Consell y órganos autónomos, se solicitaba adjuntar una serie de documentación: la fotocopia del DNI del solicitante, del libro de familia y del certificado de empadronamiento; la documentación acreditativa de que el solicitante se encuentra en situación de vulnerabilidad social o económica, en paro, que se ha visto afectado por un ERTE o cese total de la actividad; la documentación acreditativa de la inscripción del menor en el campus, estancia o escuela deportiva, además del certificado bancario.

En el Ayuntamiento las solicitudes se canalizaron a través del Institut Municipal de l’Esport (IME), aunque no fuera el órgano que finalmente las concediera, puesto que su aprobación definitiva correspondía a la concejalía de Cultura y Bienestar Social. El IME tardó varios meses en comprobar la documentación de las 207 solicitudes presentadas. Según este organismo municipal el «retraso» se debió a que se comprobó que la gran mayoría de ellas tenían «deficiencias» consistentes en la presentación de la documentación incompleta, entre otras.

Por ello, una vez comprobada esta circunstancia, se tuvo que enviar una carta al solicitante, indicándole la documentación que faltaba o incorrecta con el fin de que la corrigiera, indicándole cómo hacerlo y dándole un tiempo preceptivo para volver a presentar la documentación correctamente.

Primeros pagos

Desde Cort se indicó asimismo que esta nueva documentación se debe comprobar de nuevo antes de proceder a la tramitación de la ayuda por parte del departamento de Bienestar Social. Esta nueva comprobación ha tardado al menos otros tres o cuatro meses. El proceso concluyó la semana pasada y en estos momentos ya se han abonado las primeras nueve subvenciones de las 134 finalmente concedidas. De esta forma, de las 207 peticiones presentadas inicialmente, se han concedido un total de 134 y 47 han sido denegadas. En 26 casos el solicitante ha desistido.

Otra cuestión no aclarada por parte del Ayuntamiento es la correspondiente a la cuantía que finalmente se ha destinado a estas ayudas. No obstante, en función de las solicitudes presentadas y finalmente concedidas se habrá gastado entre 20.000 y 80.000 euros de los 300.000 disponibles.

En otros Ayuntamientos como el de Marratxí, la tramitación de estas ayudas y su pago ha sido más eficiente y menos engorrosa, puesto que con la presentación de una declaración responsable por parte del interesado se ha procedido al ingreso del dinero en la cuenta corriente del solicitante.

Compartir el artículo

stats