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Llega hasta el Supremo para mantener una vivienda en Palma que no es suya

Un exfuncionario quiere conservar un piso del ministerio de Defensa que le fue adjudicado cuando estuvo destinado aquí y del que ahora le desahucian

Pancarta que el exfuncionario ha colgado en el piso que quiere conservar.

Pancarta que el exfuncionario ha colgado en el piso que quiere conservar.

Casi 20 años lleva Francisco Fernández de Mazarambroz Bernabéu pleiteando para quedarse un piso en Palma que se le adjudicó como funcionario de la Agencia Española de Meteorología, cuando esta dependía del Ministerio de Defensa, hace unos 50 años. Pese a que no reside en él desde hace décadas y que nunca ha sido el propietario legal, ha llegado hasta el Supremo para frenar el desahucio previsto para este miércoles, a las 11 horas, instado por el Invied, el Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa.

Hace unos días, Francisco y su mujer volvieron a la isla y recogieron algunas cosas personales del piso de la calle Sobreposats, en Santa Catalina. “Lo que se queda allí, se da por abandonado”, explica por teléfono desde Madrid, donde reside desde hace años. En esta última visita al piso donde vivió entre los años 70 y mitad de los 80, colgó una pancarta del balcón denunciando que el Invied les echa de esta casa. El protagonista de esta historia sabe que Defensa “tiene la razón legal”, pero no se resigna a perder esta vivienda, por lo que ha presentado un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

Sin embargo, el desahucio sigue en pie, pese a que este exfuncionario advierte que “debería de suspenderse y esperar a la resolución judicial del Supremo”.

Según explica Fernández de Mazarambroz, ha propuesto a Defensa comprar esta vivienda en distintas ocasiones, sin recibir respuesta. En 2002, el Ministerio comenzó el procedimiento judicial para recuperar su piso e incluso hubo un intento de desahucio hace años, que quedó suspendido porque la esposa de Francisco estaba en él, según ha relatado.

Entre 2007 y 2008, este funcionario volvió a residir en Palma por razones laborales. Pero una vez que regresó a Madrid, el piso ha permanecido cerrado y sin realquilar, asegura Francisco, mientras Defensa ha continuado reclamando esta propiedad. "Tengo mi vivienda ahí, pero no tengo por qué estar ahí metido", sostiene Fernández de Mazarambroz sobre su situación.

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