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El Ayuntamiento convocará de nuevo a finales de año los presupuestos participativos

Las siguientes votaciones se aplazarán hasta 2022

La limpieza y señalización de es Carnatge, votada en 2016, sí se llegó a ejecutar.

La limpieza y señalización de es Carnatge, votada en 2016, sí se llegó a ejecutar. F. MERTEHIKIAN

Los presupuestos participativos se convocarán de nuevo a finales de este año, aunque las votaciones de proyectos se aplazarán hasta 2022, según las previsiones del área de Participación Ciudadana. De las propuestas aprobadas en anteriores ejercicios, solo una de cada seis se ha llegado a realizar.

Debido a la lentitud y las dificultades con las que se estaban ejecutando los proyectos aprobados y con partida económica adjudicada, el Ayuntamiento paralizó los Presupuestos Participativos en 2019 con la promesa de reactivarlos en este 2021, modificando su planteamiento. Este año, según se dijo, se han vuelto a presupuestar 1,5 millones de euros para nuevas propuestas. Además, se prevé finalizar algunos de los más de 50 proyectos pendientes, según han confirmado fuentes municipales, que aseguran que entre junio y septiembre se podrán presentar algunos ya casi acabados.

Según la información que publica el Ayuntamiento en su web, de los 63 proyectos que entre 2016 y 2019 fueron aprobados en las cuatro convocatorias de presupuestos participativos, solo 11 se han ejecutado, lo que representa el 17,4% del total.

Algunos de los que figuran como ejecutados totalmente consistían en pequeñas actuaciones, pero que igualmente se postergaron mucho tiempo. Es el caso, por ejemplo, de la instalación de dos mesas de ping-pong en la barriada de Verge de Lluc, aprobadas en 2018 pero que necesitaron hasta dos años para ser colocadas.

Otros llevan los cuatro años esperando su ejecución, como los corredores verdes y la primera fase del bosque urbano de sa Riera, propuesta ganadora de 2016, y la segunda fase, ganadora también de la convocatoria de 2017, que suponía la creación de un bulevar con carril bici en el mismo parque. Ambas fueron planteadas por la asociación de vecinos de es Fortí y en vista de que estaban encalladas, el Ayuntamiento acordó que las unificaría en un mismo proyecto, que ahora está ultimando.

La parálisis en la ejecución de la gran mayoría de proyectos aprobados y presupuestados provocó que una docena de entidades vecinales de la zona Ponent renunciara en 2018 a participar en siguientes convocatorias.

La de 2019, la última, quedó en el aire y tan solo se ha realizado la colocación de un espejo para el Casal de Son Roca, donde todavía esperan el gimnasio prometido en 2017.

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