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El gasto en ayudas económicas urgentes para familias de Palma sigue disparado

Bienestar Social destinó casi 1,4 millones de euros a este fin durante el pasado mes

Reparto de alimentos a cargo de la Fundació Solidària de Monti-sion durante la pandemia.

Reparto de alimentos a cargo de la Fundació Solidària de Monti-sion durante la pandemia. Bernardo Arzallus

El gasto del ayuntamiento de Palma en ayudas sociales sigue creciendo y el pasado marzo se rozaron los 1,4 millones de euros, pese a que se ha reducido y estabilizado el número de familias atendidas en los últimos meses. El balance social de un año de pandemia resalta que entre marzo y junio de 2020 se alcanzó un «máximo histórico» de casos, unos 12.000, que han ido disminuyendo aunque se sigue en cifras superiores a las habituales antes de la actual crisis sanitaria.

El pasado marzo fue el mes de gasto récord en ayudas económicas urgentes (1,38 millones de euros), aunque no el único en el que se ha superado el millón de euros para ayudar a las familias sin recursos. Noviembre de 2020 fue otro mes de gasto disparado, al igual que los pasados enero y febrero, y a pesar de que el número de familias que demandan ayuda se ha estabilizado.

El balance recoge que la media mensual de familias atendidas por los servicios sociales municipales durante los 10 últimos años era de 6.000 (en febrero de 2020 fueron 6.450). Pero, tras declararse el estado de alarma, la cifra se multiplicó y se situó en 12.000 casos en junio de 2020. Fueron «tres meses frenéticos de demanda social sin precedentes», según valoró ayer Catalina Trobat, coordinadora general de Bienestar Social.

Desde el pasado junio, el número de familias que se atiende cada mes ha ido disminuyendo progresivamente, según recoge el informe. Entre el pasado octubre y febrero de 2021, la cifra se ha estabilizado entre 8.700 y 9.000 familias atendidas mensualmente.

Sin embargo, el gasto en ayudas para esas familias sigue aumentando, especialmente aquellas destinadas a alimentación, productos básicos y las relacionadas con el pago de la vivienda y suministros. Si antes de la covid ese gasto no superaba los 400.000 euros mensuales, en plena crisis se ha llegado a superar el millón de euros en diferentes meses.

«La covid-19 ha hecho aumentar de manera imprevista la pobreza y el riesgo social y acentúa las situaciones de vulnerabilidad preexistentes. Esta situación se refleja en el crecimiento exponencial de las demandas de ayuda para cubrir necesidades básicas en el sistema de servicios sociales», comentó Antoni Noguera, teniente de alcalde de Cultura y Bienestar Social.

El informe del Ayuntamiento destaca que durante el último año el personal de servicios sociales ha afrontado un aumento de la demanda, el colapso de servicios autonómicos y estatales, un aumento imprevisto de sus funciones y las barreras digitales, tanto de la población atendida como de la Administración.

Moratoria de desahucios

Ayer, después de que el Gobierno central anunciara que ampliará en tres meses la moratoria de alquiler y la suspensión de los desahucios, la regidora de Vivienda Digna, Neus Truyol, reclamó «dar un paso más» y suspender los lanzamientos de personas vulnerables en «todo 2021».

A su juicio, esos tres meses son un plazo insuficiente y habría que garantizar esas medidas mientras la situación no mejore. Una vez más, reclamó al Gobierno herramientas para limitar los precios del alquiler.

Las claves

  • Un millón más: El pago previo a la crisis era de 400.000 euros

Durante todo 2019 y los meses previos al estado de alarma, el gasto mensual no superaba nunca los 400.000 euros. 

  • Expedientes: Las 12.000 familias se han reducido a unas 9.000

El número de expedientes de los servicios sociales se ha estabilizado.

  • Máximo histórico: Se alcanzó el pasado mes de junio 

Con esas 12.000 familias pidiendo ayuda, una demanda «sin precedentes».

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