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Salud detecta 23 puntos de alimentación de palomas en distintas zonas de la ciudad

La Policía Local ya ha impuesto tres sanciones a otros tantos «alimentadores» habituales de estas aves Se trata de una actuación prohibida en la ordenanza municipal desde 2004 y que se puede sancionar con 300 euros

Uno de los dispensadores de alimento a las palomas «cazado» por la Policía Local.

Uno de los dispensadores de alimento a las palomas «cazado» por la Policía Local.

La concejalía de Salud del ayuntamiento de Palma ha detectado la existencia de 23 puntos de alimentación ilegal de palomas urbanas, una actuación prohibida desde 2004 en la ordenanza municipal con el fin de evitar la dispersión de estas aves en distintas zonas de la ciudad.

Paralelamente, por primera vez, la Policía Local ha actuado contra estas conductas, lo que ha dado como resultado la identificación de tres alimentadores, a los que se les ha abierto un expediente de infracción, que puede finalizar con la imposición de una sanción de hasta un máximo de 300 euros ya que se trata de una falta leve.

El inicio de las actuaciones contra estos «alimentadores» está relacionado con la distribución de nueve dispensadores de pienso esterilizante en distintos puntos de la ciudad con el fin de controlar de forma efectiva la población de palomas.

Fuentes de la concejalía de Salud indicaron que la utilización del pienso esterilizante no será efectivo para el control de la población de estas aves si al mismo tiempo se permite la existencia de estos puntos de alimentación incontrolados, de ahí la importancia de la campaña para proceder a su localización y erradicación.

Habitualmente los puntos de dispensación de alimentos están localizados en plazas y parques de distintas zonas de la ciudad, entre las que se incluyen la plaza de Santa Pagesa, Santa Catalina, las inmediaciones de la Iglesia de Sant Magí, la plaza de Son Cotoner o la plaza de España.

En Santa Catalina, fuentes de la concejalía han indicado que existe una «problemática grave» ya que también se han detectado alimentadores en la zona de es Jonquet. El parque Krekovic, la plaza de Sant Salvador de Gènova, frente al número cuatro de la calle Manacor o frente el edificio del Auditorium del Paseo Marítimo son otros puntos en los que distintas personas dispensan de forma habitual alimentos a las palomas, favoreciendo de esta forma su proliferación.

Hasta el momento se han puesto sanciones a personas que dispensaban alimento en la plaza de Sant Salvador de Gènova y en el Parc de Ses Fonts, que se había convertido en el punto con una mayor concentración de estas aves de la ciudad. También se localizó y se multó a una persona que habitualmente a las 8,30 de la mañana se dirigía a la plaza del mercado del Olivar en moto y dejaba una bolsa con pan usado en uno de los alcorques de los olivos.

La labor de la Policía Local en este caso no es fácil, puesto que deben «cazar» al infractor «infraganti». La mayoría alegan que desconocían que esta actividad está prohibida.

Infraestructuras colocará carteles informativos en los parques

Paralelamente a la campaña tendente a la localización de alimentadores de palomas, el departamento de Salud, del que depende el servicio de control de plagas está gestionando con la concejalía de Infraestructuras la colocación de carteles informativos, que adviertan de la prohibición de alimentar a estas aves en la entrada de los parques. Desde Salud se recordó que la única zona en la que está permitido dar de comer a las palomas es en la plaza de España, una situación que, por el momento, se va a mantener. En relación al control de la población mediante el uso de pienso esterilizante, tras la instalación de los nueve dispensadores, desde principios del pasado mes de marzo ya se suministran granos de maíz con nicarbazina, una sustancia que hace inviable el huevo. 

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