Palma suprime la avenida Joan March en medio de la polémica

Cort defiende la eliminación de nombres de calles por su intención de «militarizar» la ciudad

Así ha sido el cambio de nombre de la avenida Joan March de Palma

B. Ramon

Montse Terrasa

Montse Terrasa

El Ayuntamiento de Palma eliminó ayer el nombre de la avenida Juan March y lo sustituyó por la del Gran i General Consell. Fue el cambio más significativo de los doce previstos por Cort para cumplir con la Ley de Memoria Democrática, sustituciones que se producen con polémica debido a las críticas de la oposición y de quienes no ven connotaciones franquistas en las calles Toledo, Almirall Gravina o Almirall Churruca, entre otras.

Llorenç Carrió, responsable de Memoria Histórica en el Ayuntamiento de Palma, y Alberto Jarabo, regidor de Gobierno Interior y Participación Ciudadana, asistieron al cambio de placas en la ya desaparecida avenida Joan March. Carrió recordó que el empresario fue «una figura muy controvertida en la historia de Mallorca y tuvo un papel fundamental cuando empezó la guerra ayudando a que Franco pasase de las Islas Canarias al continente africano».

El regidor también defendió el cambio de nombres de las calles Almirall Churruca, Almirall Gravina y Almirall Cervera por el contexto en que se decidieron (1942) y por la intencionalidad. «Todas estas calles se pusieron en un momento concreto, durante la Guerra Civil o justo después, y tenían una clara intención que era militarizar de alguna manera toda la ciudad y ponerla al servicio del régimen que había en aquel momento. Por tanto, entendemos que también se tenía que actuar sobre ellos».

La misma explicación ofreció uno de los historiadores que confeccionaron el censo de elementos de simbología franquistas del Govern y que sirve de guía al Consistorio. «El régimen se apropió de figuras históricas para legitimarse», explicó ayer este experto. «Una buena manera de hacerlo era apropiándose de estos nombres, tener muchas calles de militares con un pasado glorioso para decir que eran herederos de ellos», añadió.

Este autor del censo comentó que la connotación franquista era doble en esas calles: por una parte, por apropiarse de esas figuras y, por otro, porque también dieron nombre a buques de guerra que formaron parte de la Armada franquista.

También Alberto Jarabo estuvo de acuerdo en que «había un exceso de enaltecimiento de los valores militares» en esas calles..

Mercedes Celeste, portavoz del PP en Cort, también contempló la retirada de las placas y lamentó la «patada a la historia» del Ayuntamiento con el cambio de nombres.

En cuestión de pocos minutos, dos operarios cambiaron la placa con el antiguo nombre por la nueva.