La plazoleta que se forma en el ensanchamiento de la Costa de Santa Creu está dominada por un imponente casal mallorquín que destaca por su sobriedad. No en vano, durante la Edad Media fue la posada de la austera Orden de los Cartujos. Actualmente, tras más de una década abandonado, el inmueble se halla en pleno proceso de reforma para convertirse en seis viviendas de lujo donde el único recuerdo de los monjes de la Cartoixa de Valldemossa serán los elementos patrimoniales de valor que se preservarán.

La rehabilitación del edificio del siglo XV conocido también como Can Manent recuperará la antigua escalera volada del patio; el arco apuntado de acceso a la primera planta, junto al que hay una pequeña pintura medieval de una embarcación; el arco de 1529 con formas mixtilíneas, de estilo renacentista, sobre el portal de la sala de estudio de los religiosos; todo el artesonado de madera de mediados del XVI que cubría la sala del prior y el arco rebajado del siglo XVII ubicado en el patio. Este último elemento constructivo fue realizado durante la reforma que emprendió Joan Manent tras la adquisición del casal en 1673. En el XVIII se añadieron diversas propiedades aledañas, por lo que el inmueble medieval quedó muy transformado; y un siglo después se levantó la cubierta inclinada de una vertiente y vigas de madera, que también se mantendrá.

Imagen virtual de cómo quedará el patio, con una escalera volada, un arco medieval y otro del XVII.

Imagen virtual de cómo quedará el patio, con una escalera volada, un arco medieval y otro del XVII.

Inversor egipcio

El arquitecto de esta importante rehabilitación es Bernardo Oliver. La promotora, Inertia Egypt, está representada en Mallorca por la empresa Última Investments. Tal como explica su máximo responsable, Roberto Matías, «se trata de la primera promoción de Inertia en la isla, que tiene inversiones en Egipto por valor de 2.000 millones de euros». Hace dos años inició su expansión en Palma comprando el edificio a la Sareb, el llamado banco malo, que se lo quedó tras la quiebra de la promotora Drac, del conocido empresario Vicente Grande. Con esta rehabilitación, la inversora egipcia vende las seis viviendas de lujo por precios que oscilan entre los 600.000 y los dos millones. La más barata, situada en la cubierta, mide 95 metros cuadrados y la más cara, 227 metros, sin contar un jardín con piscina de 111.

El entorno de Santa Creu experimentará en los próximos años un incremento de la oferta para personas con un alto poder adquisitivo, no solo a nivel inmobiliario, sino también en el ámbito comercial, ya que el cercano edificio de La Protectora será rehabilitado y albergará amplios locales destinados al arte, el diseño y la decoración en una zona con varias galerías y tiendas similares.El inmueble situado en la Costa de Santa Creu fue en los siglos XV y XVI la posada de los Cartujos.