Tercer día de huelga indefinida en la Empresa Municipal de Transportes (EMT), con incidentes. Al menos dieciocho autobuses han tenido que regresar a cocheras a lo largo de la mañana debido que, según los sindicatos, usuarios del transporte público les han tirado huevos enfadados por la falta de servicio.

No obstante, la versión de la empresa señala que, en realidad, estos incidentes han sido "un intento de boicot" de los servicios mínimos acordados. Si bien desde la empresa no se señala a nadie como posible autor de estas acciones, se ha indicado que "está clarísimo que se trata de una actuación coordinada con el fin de provocar la retirada de los buses que realizan servicios mínimos y ir acumulando retrasos".

En total, según la empresa, a primera hora de la mañana cinco buses se han visto afectados por el impacto de piedras y huevos, a media mañana ya eran ocho y al filo del mediodía ya se habían contabilizado 18, lo que ha provocado su retirada inmediata de la circulación y su sustitución por otro bus de servicios mínimos, generando así más retrasos en las paradas ya que hoy solo circulan el 30% de la flota, 49 autobuses de los 160 que trabajan habitualmente . En uno de los buses el impacto de una piedra ha roto el cristal de la puerta trasera.

Los hechos han sido denunciados a la Policía Local por el director gerente, Mateu Marcús, al tiempo que ha condenado "sin paliativos" el uso de la violencia y ha advertido del "grave peligro que este tipo de acciones pueden provocar tanto a los usuarios como a los propios trabajadores que conducen los vehículos que estén en servicios mínimos". Advierte que "tirar piedras a un bus que está en circulación es una temeridad absolutamente inaceptable que puede tener consecuencias imprevisibles".

Marcús ha insistido a los representantes sindicales de la necesidad de "poner sentido común" para llegar a un acuerdo que consiga desconvocar unas movilizaciones que están tensando innecesariamente las relaciones laborales y provocando serios inconvenientes a la ciudadanía, en medio de una situación de emergencia provocada por la pandemia. Según el director gerente, "no tiene sentido seguir con eso. Hemos cedido y acordado 10 de los 16 puntos que han provocado la huelga, por lo que deben desconvocarla y seguir negociando porque esta situación nos perjudica a todos".

Después del desacuerdo de ayer con la dirección de la empresa en la asamblea celebrada a las siete de esta mañana en las cocheras de la EMT los aproximadamente 200 trabajadores que han asistido han apoyado las actuaciones del comité de huelga, quien va a endurecer esta mañana su postura en la nueva reunión que mantendrán con la dirección a partir de las 12,00 horas en lugar de a las 10,30 horas como estaba previsto inicialmente.

Mientras tanto, el malestar entre los usuarios que deben soportar el desacuerdo entre la parte sindical y empresarial, que ya se ha plasmado en tres días de paros parciales de dos horas de duración por la mañana y otras dos por la tarde el lunes, miércoles y viernes y a los que ya se suman los tres días de huelga de 24 horas desde el lunes de esta semana, se incrementa.

El portavoz del comité de huelga, Andrés Rodriguez, ha manifestado que en la reunión de esta mañana las posturas se van a endurecer, puesto que "vamos a tener que volver a comenzar de cero en la negociación de los 16 puntos de nuestra plataforma reivindicativa". Afirma que durante estos días de negociación, habían rebajado sus pretensiones en algunos de ellos con el fin de poder alcanzar un acuerdo global, pero ante la postura de la dirección "vamos a mantener nuestra reivindicaciones iniciales".

En cualquier caso cuatro puntos de los 16 reivindicados por los trabajadores han impedido que se haya alcanzado un acuerdo, según los trabajadores. Exigen la devolución de los días de vacaciones que se obligó a coger a los chóferes durante el confinamiento debido a la pandemia provocada por la expansión de la covid-19; la recuperación de las líneas que estaban en funcionamiento antes del confinamiento; y la garantía de ocupación de los 140 chóferes que han superado el proceso selectivo y conforman el bolsín de trabajo actual.

En este punto, Andrés Rodríguez, ha manifestado que han ofrecido a la empresa poder alargar los dos años de vigencia del bolsín a los que se comprometió. Igualmente, otro punto de desacuerdo consiste en la exigencia de la empresa de inaplicar un punto del convenio colectivo en vigor. En concreto, Rodríguez afirma que "no podemos aceptar un acuerdo marco entre representantes sindicales y empresa que rompa de forma unilateral un punto del convenio colectivo como es el que hace referencia a los turnos de fines de semana y festivos del personal de taller".