Cuatro semanas después de la explosión de 2.750 toneladas de nitrato de amonio en el puerto de Beirut, la capital libanesa afronta una larga recuperación. La onda expansiva arrasó y dejó unos 200 fallecidosdejó unos 200 fallecidos, miles de heridos y a 300.000 personas sin casa. ¿Qué pasaría si en el puerto de PalmaEn ese caso, todo el centro de la ciudad hasta la vía de cintura quedaría arrasado.

La posibilidad de que algo así ocurra en Palma, ya que en Europa no se permite tal acumulación de material peligroso junto a las ciudades, advierte Nacho Salas, presidente de la demarcación de Palma del Colegio Oficial de Arquitectos de Balears (Coaib). Tampoco el puerto cuenta con almacenes ni depósitos donde puedan quedarse 'olvidados' esa cantidad de sustancias peligrosas.

Pero trasladando lo ocurrido en Beirut a Palma, una onda expansiva de esa magnitud arrasaría en 3 kilómetros a la redonda. "No solo edificios, sino infraestructuras de telecomunicaciones, de saneamiento y de electricidad, desde el puerto hasta la vía de cintura", calcula Salas.

En este radio, monumentos como la Catedral, la Llotja, el Consolat de Mar, el Castillo de Bellver desaparecerían, ya que "quedaría todo muy destrozado, como tras un terremoto", apunta el arquitecto.

Un segundo radio de daños se produciría hasta 6 kilómetros, comenta Salas. Se verían afectados los barrios de Gènova, Son Rapinya, La Vileta, Son Serra, Son Llàtzer, Sant Agustí, Calanova, incluso zonas pertenecientes ya a Calvià y Llucmajor. En estos barrios periféricos se producirían daños materiales muy importantes, graves, en los edificios, en el mobiliario urbano y en algunas infraestructuras básicas para la ciudad se verían afectadas, como la depuradora y la central de Endesa.

La onda expansiva en Beirut llegó hasta 10 kilómetros. Tomando esta distancia como referencia, Nacho Salas, pese a que reitera que no es experto en la materia, interpreta que habría daños leves y rotura de cristales en las construcciones de Bendinat, Establiments, incluso en Bendinatsa Cabaneta.