28 de julio de 2020
28.07.2020
Diario de Mallorca
Patrimonio

Cort ordena a Cursach que reconstruya y proteja las casas de la possessió de Son Cabrer

La gerencia de Urbanismo de ayer declaró la ruina técnica y económica de la edificación, que no puede ser demolida al estar protegida

28.07.2020 | 13:50
Las edificaciones de Son Cabrer sufren un proceso de degradación desde hace años.

La gerencia de Urbanismo del ayuntamiento de Palma celebrada ayer ordenó al empresario de la noche Bartolomé Cursach la redacción de un proyecto de rehabilitación y conservación de las casas de la possessió de Son Cabrer para su posterior ejecución.

Se trata de una antigua possessió situada junto a Son Espases adquirida por el empresario del ocio doce días antes de que el expresident del Govern Jaume Matas anunciara la construcción del hospital de referencia en la finca próxima.

Cursach pretendía levantar en sus instalaciones un centro geriátrico, proyecto que nunca consiguió que fuera declarado por el Consell de interés general, algo necesario por estar calificado el suelo como rústico y, en consecuencia, no pudo materializarse.

Hace tres años el Ayuntamiento, ante la degradación de las casas de Son Cabrer, cuyo tejado había sufrido importantes desperfectos por el cap de fibló que asoló la ciudad en 2007, abrió un expediente que finalizó en una orden de protección del inmueble con la obligación de que la propiedad realizara una serie de actuaciones que garantizaran su conservación.

Tal como explicó la teniente de alcalde de Modelo de Ciudad y Vivienda Digna, Neus Truyol, estas medidas nunca se realizaron en su totalidad, por lo que se procedió por parte de la Administración a iniciar un proceso de declaración de ruina técnica y económica.

Paralelamente, se abrió un expediente de disciplina urbanística que finalizó con la imposición de una multa de 9.500 euros por permitir la degradación del inmueble y no ejecutar las medidas cautelares ordenadas por el Ayuntamiento.

Como consecuencia, la propiedad presentó una serie de alegaciones en contra de la declaración que, en la gerencia de Urbanismo de ayer, fueron desestimadas, por lo que se procedió a declarar la ruina técnica y económica de la edificación.

Debido a que Son Cabrer está incluida en el catálogo municipal de elementos histórico-artísticos y arqueológicos  a proteger y cuenta con el grado de protección B, que implica la preservación de elementos externos e internos del inmueble, la declaración de ruina técnica y económica impide la demolición del edificio y obliga a la propiedad a la presentación del proyecto de rehabilitación y conservación.

Obras subsidiarias y expropiación

Según la teniente de alcalde, en el caso de que se incumpla la orden por parte de la propiedad, el Ayuntamiento abrirá un nuevo expediente de infracción urbanística que puede acabar con la ejecución de obras subsidiarias por parte de la administración municipal con el fin de preservar el bien catalogado e incluso con su expropiación. La possessió, que data del siglo XVIII, está situada entre la carretera de Valldemossa y el Camí dels Reis, y en su perímetro se han hallado restos arqueológicos que datan de las épocas talaiótica, romana y musulmana.

Se afirma también que las tropas del rey Jaume I antes de entrar en Madina Mayurqa pararon en este lugar para que los caballos bebiesen agua de las acequias de la Font de la Vila y d'en Baster.

La finca mide 142.000 metros cuadrados y costó al magnate del ocio 13,5 millones. En julio del año pasado fue puesta a la venta por un importe similar a la cifra que pagó.

Nuevos usos

El nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la ciudad, que se está redactando en estos momentos, incluirá nuevos usos con el fin de favorecer dos iniciativas consideradas por el actual equipo de gobierno de vital importancia en la apuesta por un modelo económico respetuoso con el medio ambiente y la potenciación de puestos de trabajo calificados. Se trata del denominado Distrito Digital o de Innovación que se proyecta en las barriadas del Nou Llevant y la Soledat, y del Parque Agrario Nord, que ocuparía terrenos rústicos del entorno de la Real, y Llevant, que incluiría la zona del Prat de Sant Jordi. En el primer caso, ya se han modificado los usos actuales a los nuevos objetivos de crecimiento, con la limitación de la construcción de hoteles y de grandes superficies. Ahora se está estudiando cuál es la calificación adecuada para permitir la instalación en el Nou Llevant de edificios destinados a la docencia y la investigación.

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