Una administradora de una finca de Son Gotleu aprovechaba las derramas para hacer obras comunitarias para inflar el coste de las misma y desvalijar las cuentas. La Policía Nacional detuvo el miércoles a esta mujer, de 47 años, por la supuesta administración desleal de un edificio. La investigación apunta que podría haber defraudado cantidades superiores a los 40.000 euros entre los años 2014 y 2018.

La detenida ya había sido condenada por cometer hechos similares en una comunidad vecinal de Inca. En aquella ocasión, la sentencia le obligó a abonar 23.000 euros a sus administrados.

Cuentas deficitarias

Ahora, la sospechosa habría vuelto a las andadas. La retirada de fondos en efectivo de la cuenta comunitaria sin causa justificada constituía su práctica más habitual. Hasta el punto de que en menos de cuatro años habría sustraído 25.000 euros.

Al comienzo de su gestión estas irregularidades eran infrecuentes. A medida que se fue ganando la confianza de los administrados, fueron en aumento. La realización de obras en la comunidad y el abono por los vecinos de derramas incrementó los fondos comunitarios y, por tanto, el volumen de dinero que podía saquear.

La administradora hizo creer a los vecinos que los pagos por las obras de reforma se encontraban al día, con el supuesto pago de anticipos. La realidad era bien distinta. Solo una pequeña parte del dinero iba a parar a este destino.

La administradora tenía domiciliado el recibo de su seguro de salud en la cuenta comunitaria y se hacía numerosas transferencias desde ella. Al comprobar que las cuentas eran deficitarias, los vecinos la denunciaron a la Policía Nacional.