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Nuredduna y algo más para Pere Garau

Hay que ver lo cara que sale hoy en día la obra pública. Se me ha ocurrido comparar lo que el ayuntamiento de Palma se quiere gastar en...

Montaje sobre la calle Nuredduna.

Montaje sobre la calle Nuredduna.

Hay que ver lo cara que sale hoy en día la obra pública. Se me ha ocurrido comparar lo que el ayuntamiento de Palma se quiere gastar en la calle Nuredduna con lo que se gastó por última vez en una obra importante en el mismo barrio, y la verdad es que parece un poco desproporcionada la subida de los precios.

Hace diez años se hizo una intervención integral en una de las plazas-rotonda de Pere Garau, la conocida ahora como Miquel Dolç. Se adjudicó, según la hemeroteca, por 1,6 millones de euros y se intervino en una superficie aproximadamente igual de grande que la que ahora va a ser motivo de remodelación en la calle que une avenidas y plaza Columnas. No obstante el presupuesto de la reforma de Nuredduna es de 3 millones. Un 85% más.

Según he visto en la prensa, en el nuevo proyecto se quiere condenar el acceso rodado a través del túnel, rellenándolo y transformando la superficie resultante en un gran parterre. El transporte público, especialmente el bus de la linea 5 de la EMT, uno de los más utilizados, ya no pasaría por allí y no se sabe por dónde daría el rodeo para llegar hasta el mercado. La transformación de la calle, además, sería al estilo de los ejes cívicos ya existentes, Blanquerna y Fàbrica, aunque con más árboles, una fuente y un mini-parque infantil.

Quizás es atrevido comparar el presupuesto de dos obras distintas como Nuredduna y plaza Miquel Dolç pero, si nos fijamos bien, los objetivos de ambas son más o menos los mismos: mejorar la calidad del espacio público, renovar instalaciones, cambiar pavimentos y crear equipamientos. En uno se mantuvieron vehículos, en otro no se quieren mantener. Parece que esa diferencia no justifica un precio tan dispar. Además me he entretenido en buscar el incremento del IPC en estos diez años y parece ser que es de un 10,5%. Cierto es que los números no cuadran.

De ninguna manera se debe entender que esté cuestionando la integridad de nadie, ni de políticos ni de técnicos. Solo pretendo analizar, desde la lógica, si la inversión planteada por una cantidad de dinero tan considerable es idónea para el lugar y el momento. También quiero aportar alguna perspectiva distinta a la que el Ayuntamiento plantea ya que, por desgracia, no se ha molestado en buscar ningún consenso con quienes llevan -llevamos- años reivindicando mejoras en Pere Garau.

Deberíamos preguntarnos si, en época de crisis económica derivada del Covid-19, podríamos invertir mejor esos tres millones para Pere Garau. Quizás lo indicado sería reducir expectativas y acometer dos o tres proyectos distintos y necesarios gastando el mismo importe. En las familias se administra el dinero en función de la disponibilidad. Si no tenemos para carísima langosta, nos conformamos con pollo y estamos igualmente nutridos, y con menos colesterol.

¿Qué pasaría por ejemplo si en lugar de inutilizar el túnel de las avenidas a Nuredduna, mantenemos únicamente el tránsito para residentes y transporte público y valoramos con qué más abaratar el proyecto?

Con el dinero restante podríamos construir, por ejemplo, una plaza Guillem Moragues mucho más decente que la absurda explanada de asfalto actual junto al Metropólitan. Aún hay gente del barrio que la recuerda como sa plaça de sa manxeta y estaría bien recuperar algo de su antiguo encanto.

Somos muchas las personas que coincidimos en el deseo de quitar protagonismo al coche para mejorar la ciudad, pero hay diversas maneras de conseguir un mismo objetivo. Lo ocurrido en estos últimos tres meses da pie a repensar y, si cabe, rectificar.

En un momento como este, utilicemos esos 3 millones y mejoremos el barrio de Pere Garau para las personas que lo habitan. Invertir en infraestructuras en un barrio necesitado es también invertir en la salud de la gente que agradecería un entorno más amable en más lugares. Más vale dos o tres proyectos buenos y consensuados hasta lo que se pueda, que uno solo que no ha sido pactado. Podemos tener una Nuredduna mucho mejor y algo más.

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