No habrá incentivos fiscales ni medidas tributarias especiales para el sector turístico por parte del Ayuntamiento de Palma, tal como reclaman las asociaciones de hoteleros de Palma y de la Platja de Palma, cuyos presidentes, Javier Vich e Isabel Vidal, respectivamente, han denunciado que el Consistorio les ha abandonado en plena crisis.

El teniente de alcalde de Participación Ciudadana, Gobierno Interior y portavoz del equipo de gobierno, Alberto Jarabo, ha recordado que, el Ayuntamiento, al igual que la mayoría de administraciones locales, desde el inicio de la crisis ya acordó el aplazamiento del pago de impuestos y y tasas municipales y se están dando "las máximas facilidades" para poder pagarlas cuando se recupere la actividad económica.

Si bien dijo entender "las dificultades" por las que atraviesa el sector, recordó que "necesitamos mantener unos servicios públicos fuertes y que puedan atender las necesidades urgentes de una población que lo está pasando muy mal".

Si bien calificó de "lógicas" las demandas del sector, aseguró que están manteniendo reuniones periódicas con el fin de garantizar "la recuperación lo más pronto posible de la actividad económica".

Al respecto, anunció que se está preparando "una inyección importante de recursos", que repercutirán indirectamente en esta actividad, además de los 300.000 euros ya anunciados de promoción de Palma como un destino turístico seguro. Recordó asimismo las medidas adoptadas para ayudar al sector de la restauración, como la exención de la tasa de las terrazas, que supondrá una merma de ingresos de 1,7 millones, y el millón anunciado para ayudar al comercio.

Concluyó que "deberemos actuar también en la Platja de Palma, "pero siempre intentando que no se reduzcan en exceso los ingresos del Ayuntamiento porque dejaríamos de prestar servicios que ahora mismo son esenciales".