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El consumo de agua disminuye

El estado de alarma y el cierre de negocios y hoteles provoca un decrecimiento en las cifras de distribución de este recurso

Imagen de archivo del embalse de Cúber, al máximo de su capacidad y desbordando agua en 2018.

Imagen de archivo del embalse de Cúber, al máximo de su capacidad y desbordando agua en 2018. emaya

El estado de alarma, con el consiguiente cierre de negocios como bares y restaurantes, así como el de hoteles, provocado por esta crisis sanitaria debido al coronavirus ha tenido una consecuencia directa en el consumo de agua en Palma. Los datos de Emaya de este mes evidencian un descenso notable en los metros cúbicos que se distribuyen a diario en este municipio y la disminución es mucho mayor si se comparan las cifras con las del mismo periodo de 2019.

El consumo de agua el pasado miércoles fue de 77.636 metros cúbicos, muy por debajo de la cantidad que se distribuyó el mismo día un año antes, que fue de 91.118 m3. La actual diferencia, de un 14,8% menos, se va ampliando a medida que pasan los días de confinamiento desde que el pasado 14 de marzo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara la declaración del estado de alarma.

Mayor descenso

A partir de ese día, a excepción de algún pequeño repunte, la distribución de agua en Palma ha ido disminuyendo. De 83.590 metros cúbicos del 14 de marzo a los ya indicados 77.636 metros cúbicos del pasado miércoles. Y la diferencia con las cantidades de 2019 es aún mayor, cuando los consumos oscilaban entre un máximo de 92.244 m3 (el día 18 de marzo de 2019) y un mínimo de 86.602 metros cúbicos diarios, que se registró al día siguiente.

“A medida que pasan los días la reducción, al menos de momento, es mayor. El miércoles era del -14,8%. La pasada semana, la reducción más importante era del 8%”, indican desde Emaya sobre la diferencia entre el consumo actual y el de hace un año.

Este descenso “responde, evidentemente, a la reducción de la actividad económica, muy especialmente a la falta de actividad turística”, tanto en hoteles, puerto y aeropuerto que ha conllevado el estado de alarma, incide la misma fuente.

Reservas de agua

En cuanto a las reservas de agua de Palma, los embalses del Gorg Blau y de Cúber están ahora al 81,23 % de su capacidad, un nivel muy superior al del año pasado, cuando estaban al 58%, y eso a pesar de que tampoco ha llovido demasiado.

Las precipitaciones de estos últimos días han servido para compensar el consumo, apuntan desde Emaya.

En cuanto a la compra de agua desalada, debido a la situación de los embalses y a la bajada en el consumo, Emaya ha aparcado esta cuestión a la espera de ver cómo evoluciona la situación.

Lo que sí parece claro es que “no es necesario ahora mismo” por lo que la previsión de comprar durante esta primavera ha quedado aparcada.

Cada año, al comienzo de la temporada alta y en vista del nivel de los embalses, Emaya decide si compra agua desalada a Abaqua, la Agencia Balear del Agua y de la Calidad Ambiental del Govern.

El pasado verano, la empresa compró 1,4 hectómetros cúbicos para afrontar el verano , ya que las reservas estaban al 47,90% de su capacidad.

En 2018, por las mismas fechas, con los embalses a rebosar y unas condiciones muy distintas, Emaya tan solo adquirió 542.000 meros cúbicos de agua desalada, una décima parte de lo que adquiría en otros años.

Gasto en los hogares

Los últimos datos publicados por el INE revelan que en Balears cada ciudadano consume a diario 134 litros de agua. Una cifra muy por encima de la cantidad que recomienda la Organización Mundial de la Salud, que es de 50 litros, para cubrir tanto las necesidades de higiene personal y de hidratación.

Según aporta la Fundación Aquae, más de dos tercios del agua consumida en el hogar se utilizan en el baño, y pone algunos ejemplos: una descarga del inodoro consume entre 7,5 y 26,5 litros y una ducha de cinco minutos, 95 y 190 litros de agua.

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